
La Audiencia Nacional condena a un año y ocho meses de prisión al cambadés Salvador Ribadomar Padín y a cuatro meses menos al vilagarciano Guillermo Fernández por sendos delitos contra la salud pública.
Además, establece para ambos multas de casi siete millones de euros que tendrán que subsanar con veinte días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.
Los hechos se remontan a febrero de 2008 cuando ambos vecinos de Carril fueron detenidos en el marco de una operación llevada a cabo por la Policía Judiciaria de Portugal en colaboración con las fuerzas de seguridad españolas y para desarticular una banda de tráfico de drogas internacional que, según considera probado la sentencia, transportaba hachís desde Marruecos “hasta un punto situado en el sur del litoral portugués”, utilizando para ello embarcaciones de las que disponía la rama lusa del grupo criminal, que también aportaba inmuebles rústicos para esconder las sustancias estupefacientes. El fallo también señala como probado que Fernández y Ribadomar actuaban como líderes del clan gallego y organizaron varias reuniones en conocidos restaurantes y cafeterías de Carril.
La sentencia tiene en cuenta los agravantes de pertenencia a organización y de “cantidad de notoria importancia”, pero también el atenuante de dilaciones indebidas por “diversos períodos de una práctica y cuasi absoluta inactividad procesal, todos ellos generados en el ámbito de las diligencias previas n 370/2007 del Juzgado de Instrucción número 3 de Cambados”. A cada acusado se le abonará el tiempo de prisión provisional, por lo que es probable que no tengan que volver a la cárcel.




















