
Irritación y picor fueron los síntomas que manifestaron varios jugadores de la categoría sub-18 de Os Ingleses tras uno de los partidos disputados recientemente en el campo Manuel Jiménez. Al parecer, dichos síntomas serían achacables a la acumulación de cal en las líneas del campo, según confirmaba ayer el vicepresidente del club, José Ramón Santórum.
Las lesiones cutáneas se manifestaron especialmente en la zona de los pliegues de la piel con la goma de la ropa deportiva, si bien las heridas no fueron de gravedad y ninguno de los jugadores necesitó acudir al hospital a causa de las rozaduras ni tuvieron éstas secuelas en los afectados.
Desde el club consideran que lo sucedido puede deberse a una acumulación de cal en las líneas del campo, que deben ser repintadas cada cierto tiempo para mantenerse en buenas condiciones para disputar los partidos. Este mantenimiento puede hacerse con cal y Santórum explicaba ayer que pudo producirse algún tipo de reacción química entre la mencionada sustancia y la abundante agua de la lluvia que cayó durante aquel fin de semana.
A raíz de este incidente el club se puso en contacto con la Fundación de Deportes del Concello de Vilagarcía para sugerir que, siempre que sea posible, el repintado de las líneas se realice con pintura y no con cal, algo que, según Santórum, desde el Concello se han comprometido a someter a estudio.
fontecarmoa en 2013
No es la primera vez que Os Ingleses tienen problemas con la cal en el campo. En 2013 el equipo renunció a entrenar en Fontecarmoa para preservar el campo después de que varios jugadores locales como algunos del equipo visitante, el Zalaeta, sufrieran quemaduras debido a la cal utilizada para marcar el terreno de juego.






















