El Mesón Boiro se convierte en una nueva víctima de los cacos, que se llevan un botín de unos 1.300 euros
Los amigos de lo ajeno siguen haciendo de las suyas en las localidades de O Barbanza, tanto en viviendas particulares, de las que se llevaron joyas e incluso un coche nuevo, como en las empresas, principalmente del sector hostelero. La última víctima de la que se tiene conocimiento fue el Mesón Boiro, situado en el número 134 de la Rúa Principal, de la capital boirense, de donde los ladrones se llevaron un botín aproximado de 1.300 euros. Los hechos tuvieron lugar en torno a las tres y media de la madrugada del viernes cuando, según indicó el propietario del establecimiento, un particular alertó a la Policía Local boirense en relación a sus sospechas de que alguien estaba robando en dicho local, sin precisar el número de personas que había dentro.
Cuando la patrulla de agentes municipales llegó al lugar no había nadie, pero se encontró la verja exterior forzada. Además, los cacos también arrancaron el candado y la cadena que su propietario, Juan Benigno Pedreira, colocó como refuerzo de la seguridad en esa reja metálica. Se cree que el robo lo cometió más de una persona, pues la máquina tragaperras fue desplazada 12 metros desde su ubicación habitual en la zona del bar del establecimiento hasta la cocina, donde los amigos de lo ajeno pudieron desmontarla y sacar los cajetines con tranquilidad y sin que pudieran verlos desde fuera.
Según los cálculos iniciales, la cantidad de dinero que se llevaron de esa tragaperras fue del orden de 800 euros, pues en la tarde del jueves estuvo la empresa que la gestiona realizó la recaudación, aunque se dejó el dinero para abonar los premios. Además, se llevaron alrededor de 500 euros que había en la máquina registradora. Según su dueño, que ya formuló la correspondiente denuncia en el cuartel, tan sólo suelen dejar alguna monedas de cambio, pero en esta ocasión introdujo allí los beneficios que le dejó la tragaperras. Añadió que en el local ya estuvieron a primera hora de la mañana la Policía Científica para recoger huellas y otras pruebas.
De madrugada también intervino la patrulla de servicio de la Guardia Civil de Boiro, que llegó procedente de A Pobra, donde desarrollaba una actuación conjunta con la Policía Local, ante las sospechas levantadas por un vehículo aparcado junto la fábrica de maquinaria conservera Maconsa, en Casa Queimada. Al final, se quedaron solos los agentes municipales que, en compañía de su dueño, inspeccionaron la nave y encontraron encima de un muro de su parte posterior varias planchas de acero inoxidable preparadas para llevárselas y venderlas como chatarra, por lo que lograron abortar el robo. Se cree que los ladrones huyeron al detectar la presencia policial.




















