
El Villalonga sufrió un duro revés el domingo en el García Calvo de Negreira. Un golpe que dejó muy tocados en lo anímico a los jugadores, como reconoce el gran capitán, Saúl Torres: “O equipo viña morto na viaxe de volta a Vilalonga”, pero ya en frío toca comprobar que aún no está todo perdido. Es cierto que la salvación se ha puesto extraordinariamente difícil, pero también lo es que aún tienen opciones y el propio Saúl tiene claro que “mentres matematicamente teñamos opcións imos a pelexar ao máximo das nosas forzas”.
Esas opciones pasan por el calendario. Y es que las dos próximas jornadas se presentan, a priori, muy favorables para el Villalonga puesto que se va a enfrentar a dos equipos ya descendidos como el Céltiga (lo está solo virtualmente) y el Narón. Y esos dos encuentros teóricamente asequibles coinciden con dos jornadas especialmente duras para el Dorneda, su máximo adversario en la lucha por la salvación. El equipo de Oleiros recibirá a un Pontevedra aún con opciones de ser cuarto y luego visitará al filial del Celta.
Y el Negreira tampoco lo va a tener fácil las dos próximas semanas porque visita a un Betanzos que aún no está salvado y luego recibirá al filial del Depor.
Por lo tanto, pese al delicado estado de ánimo actual del vestuario, los jugadores y el entrenador tienen muy claro que el objetivo ahora “é gañar eses dous partidos, dúas finais, e a partir de aí ver o que di a clasificación”. Y si se cumplen los pronósticos hay muchas probabilidades de que pasadas esas dos jornadas el Villalonga incluso pueda estar fuera del descenso con tres partidos por disputar.
Pero todo pasa por no fallar ante Céltiga y Narón y en este sentido el capitán remarca que “si non somos capaces de gañar eses dous partidos é que non merecemos estar en Terceira”, y avisa que el equipo isleño “virá a San Pedro a gañar” y no les regalará nada.
afición
Saúl se muestra muy agradecido a la afición por el apoyo que siempre les brinda, y en especial en el partido de Negreira. Fueron muchos los seguidores celestes que se desplazaron, algunos de ellos llenando un autobús fletado por la peña "Os Barrosos". "había tanta xente de Vilalonga como de Negreira e hai que darlle as gracias", pero la derrota le amargó la tarde a todos. Sin embargo, desde el vestuario insisten en la importancia de mantener la comunión equipo-afición para poder conseguir el objetivo de la permanencia en Tercera.
julián, un psicólogo
Saúl señala que en Negreira no merecieron perder, de hecho debieron ganar por juego y ocasiones “pero levamos unha tempada na que non nos saen as cousas” y reconoce que el estado anímico del plantel es delicado en estos momento, aunque ya desde ayer Julián Ferreiro se ha puesto manos a la obra para recuperar el estado de ánimo del equipo, sobre todo por la importancia de los dos próximos partidos. En este sentido Saúl dice que “o míster ten que ser agora máis un psicólogo”.
Saúl se ha acostumbrado ya a la posición de lateral izquierdo, a la que ha sido desplazado por Ferreiro por exigencias del guión. No es un puesto nuevo para él “porque a xoguei aí con Gabi Leis e incluso con Josiño Abalde” reconociendo que no le ha costado mucho adaptarse, y aunque así fuese tampoco se iba a quejar porque para Saúl lo primero es el Villalonga, un club que es la segunda casa del futbolista local y uno de los capitanes.






















