Protección Civil de Ribadumia se tuvo que emplear ayer bien a fondo para dar respuesta a las múltiples emergencias surgidas por el temporal. Desde las seis de la mañana hasta pasadas las dos de la tarde, efectivos de este servicio rescataron de una pista de la parcelaria de Cabanelas hasta cinco vehículos que quedaron allí atrapados.
Para una de estas intervenciones, el operativo tuvo que sumergirse en el agua para lograr sacar el coche. “Un dos coches quedou moi afectado. Penso que a auga chegoulle ao motor”, dicen desde Protección Civil de Ribadumia. Sin embargo, a media mañana no ocultaban su malestar con el comportamiento de estos conductores intrépidos, que hicieron caso omiso al vallado de la zona. “Supoño que sería xente que viña a ver a crecida do río, pero estaba pechada a pista e accedían igual e logo chamaban ao 112”, advierten. De hecho, incidían en que el tráfico que ayer se registraba en los momentos más críticos del temporal era “impresionante”, cuando se trata de una vía secundaria. “Metíanse na boca do lobo cando estaba a estrada xeral en perfectas condicións”, dijeron.
Las instalaciones del Club de piragüismo de Ribadumia también recibieron ayer la visita inesperada del agua que anegó todo el centro deportivo. Al mediodía podía verse a los miembros del club salir en canoa de la nave.
Mientras, en Meis se volvió a vivir ayer el rescate de los propietarios de la Parrillada Umia a los que el agua volvió a hacerles la faena y entrar en su establecimiento anegando por completo el comedor y la cocina. En Vilanova, los servicios de emergencias se centraron en la colocación de contenedores movidos, caída de árboles y señales movidas con escasos daños materiales.
En O Grove, Protección Civil redobló sus efectivos debido a las continuas llamadas de emergencias que se centraron en caídas de árboles, de tejas y desprendimientos de uralitas de fachadas de edificios. Una de las intervenciones con mayor dificultad se registró en San Vicente, concretamente en el cámping Espiño, donde la caída de un árbol sobre las líneas de alta tensión propició un trabajo complicado para los efectivos de emergencias y que implicó el cierre de las vías. También una caída de un árbol ya en el recinto de A Toxa puso en jaque a Protección Civil ya que amenazaba con caerse sobre el centro comercial del lugar.
En cuanto a la situación en el mar, en O Grove se desprendió una batea cercana al muelle. La rápida actuación de su dueño impidió que esta llegase a tierra y provocase daños mayores. también se registraron varias gamelas hundidas en el puerto donde estaban amarradas.
El umia, bajo control
A última hora de la tarde de ayer, el encoro de Caldas continuaba aliviando por coronación y su nivel descendía paulatinamente registrando un caudal de 85 metros cúbicos de salida por segundo y el embalse estaba al 77,4% de su capacidad.
En Cuntis, Protección Civil centró su actividad en la jornada de ayer en la retirada de árboles caídos en la carretera PO-220, cercana al polígono, y en la parroquia de San Clemente.
En Catoira, un árbol cayó sobre un tendido eléctrico y sobre una casa por lo que los servicios de emergencias se tuvieron que emplear a fondo en su retirada.
En Valga una alcantarilla provocó un pequeño anegamiento en una vivienda en Baño. Mientras que los fuertes vientos, provocaron la caída de árboles y un derrumbe de tierra a la altura de la Serrería Rodríguez. En esta última intervención, Protección Civil tuvo que retirar madera de la fábrica ante el temor que con el desprendimiento del terreño, varias tablas se cayesen sobre una casa.






















