
La solidaridad de los riveirenses vuelve a superar con muy buena nota los nuevos exámenes a los que fue sometida en las últimas fechas. Sus diversas aportaciones, metálicas o en especie, permitirán que entidades sin ánimo de lucro, como Cáritas, reciban un soplo de aire fresco para, dentro de su ahogada situación, poder seguir ayudando a los que verdaderamente lo necesitan en estos tiempo de recesión económica. Según apuntan desde alguna ONG, lo que hay que hacer es saber distinguirlos bien, pues estos últimos no suelen ser los que airean públicamente su situación de penuria y prefieren permanecer en el anonimato, por muy mal que lo pasen. Por el contrario, otra gente que se aprovecha de la crisis y de la buena voluntad de las personas para sacar tajada, cuando de puertas para dentro de sus casas no se privan de ningún lujo o conducen vehículos de fama alta.
Después de tener conocimiento de las dificultades que está teniendo Cáritas Riveira para proporcionar alimentos perecederos y ayuda económica, el colegio Galaxia con la colaboración de sus más de 600 alumnos recogieron en las dos últimas semanas un total de 814 litros de leche y 100 kilos de galletas dentro de su iniciativa “Un desayuno para todos”, que se enmarca dentro del programa “un mes, una causa” que pone en marcha durante este curso escolar. Aunque sabían de otras carencias de Cáritas, en el Galaxia se centraron en esos dos alimentos pensando sobre todo en los más pequeños. La profesora Ángeles González se encargó de coordina la campaña en Educación Primaria, mientras que la directora, Ana Amado, y la responsable del departamento de Orientación, María Quintela, hicieron lo propio en la ESO.
También resultaron un gran éxito tanto el mercadillo desarrollado el sábado y el domingo por Cáritas, en el que lograron recaudar 1.325 euros con al venta de artículos y productos donados por particulares, comercios y empresas. A ello hay que añadir los 825 euros de las colectas de las misas del pasado fin de semana y que también tuvieron a dicha entidad como destinatario.
La solidariEstablecer imagendad vecinal se demostró también con la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) por parte de la Real e Ilustre Cofradía da Dorna, que preside Jacob Moraña, dando continuidad a la recuperación de la filosofía de sus comienzos. Le entregó a su delegación riveirense los 600 euros recaudados en la cena celebrada en el restaurante Baiuca con 175 comensales.




















