La lluvia y el viento derribaron dos muros de fincas sobre viales en Deán Pequeño y Oleiros

El temporal de lluvia y viento que azota hace días a la comarca, aunque ayer dio un pequeño respiro, sigue dejando secuelas. Este es el caso del derribo de dos muros de cierre de propiedades particulares en el barrio riveirense de Deán Pequeño, y en la pista que comunica el colegio La Milagrosa y el lugar de Lixó, en Oleiros. Del primer caso se dio avisó a las tres de la madrugada de este jueves, al venirse abajo y esparcirse por la calzada decenas de bloques de hormigón de un tramo de once metros de un muro, además de varias piedras, que no pudieron soportar la fuerza del agua y del barro, que siguieron discurriendo calle abajo. Hasta el lugar acudió la Policía Local y los Bomberos del parque comarcal de Riveira, que retiraron los trozos y limpiar la vía pública.
A primera hora de la tarde de ayer, un particular se percató de que un tramo de 7 metros de un muro de piedras se vino abajo y ocupó parte de la citada pista de Oleiros, pero nadie alertó a los servicios de emergencias.




















