
Más de tres horas de reunión, tensa, concluyeron ayer en la casa de cultura de Cea con la decisión de la Comunidad de Montes de querellarse contra el que fuera su anterior tesorero, José García, por supuestas irregularidades detectadas en las cuentas de la entidad vecinal. Según los cálculos facilitados este domingo, el presunto descubierto de capital se situaría próximo a los 380.000 euros.
La reunión comenzaba pasadas las once y media, con una nutrida afluencia y con presencia de la directiva, responsables de la auditoría del estado de cuentas, de la gestoría que se ocupaba de las finanzas de la entidad, una abogada y el propio extesorero.
El estado de las cuentas centró la mayor parte del encuentro, en el que el extesorero llevó diversa documentación y se hizo repaso de varias anualidades desde 2005, tratando de acreditar el origen de los gastos que habrían acarreado el importe citado. El desarrollo del encuentro fue caldeando los ánimos, llegaron a cruzarse gritos, improperios y formarse corrillos que terminaron lastrando el propio desarrollo y la comunicación en la sesión.
El extesorero terminó abandonado las dependencias antes del término de la asamblea. Posteriormente, también muchos de los socios optaron por dejar la casa de cultura de forma progresiva, sobre todo superadas ya las dos de la tarde.
Varios de los asistentes y el propio presidente, Julián Abuín, en declaraciones posteriores, consideraron que buena parte del dinero que se echa en falta no habría quedado suficientemente acreditado.
De ahí que, ya sin presencia del anterior tesorero en la sesión, se planteasen las opciones jurídicas que cabría emprender, optando finalmente en votación por la querella en vía penal.
sin dinero
Según indicaba el propio presidente, los problemas en la contabilidad se detectaron el pasado diciembre, cuando se iba a proceder al pago de las nóminas de noviembre de dos operarios que trabajan para la Comunidad de Montes y se advirtió entonces “que non había cartos nas contas”.
La mayoría de los presentes que se pronunciaron este domingo durante el desarrollo de la reunión descargaron la supuesta responsabilidad en el extesorero y, de hecho, hacia el final de la asamblea se volvió a plantear un voto de confianza para la directiva actual, que seguirá sin cambios más allá de los de la propias competencias en la Tesorería, para las que también se postuló algún nombre nuevo.
En cuanto a los futuros movimientos por parte del colectivo, sus representantes jurídicos se encargarán ahora de elaborar la demanda acordada, tras lo cual se llevará de nuevo a una asamblea general antes de su formalización. Aunque sí se acordó la celebración de una nueva junta en este sentido, no se concretaron plazos.






















