VILANOVA - El ADN hallado por la Guardia Civil en un mechero, principal prueba en el juicio por el robo a un bodeguero
La Audiencia de Pontevedra celebró ayer el juicio contra el vilagarciano J.E.P. acusado de ser uno de los autores de entrar a robar en casa del bodeguero Luciano Núñez, darle una paliza y prenderle fuego. Una de las principales pruebas de la causa son los restos de ADN encontrados en un mechero que apareció en la vivienda de la víctima y que, según sostiene la investigación, incriminan al imputado, que negó los hechos.
La víctima no pudo reconocer al acusado como una de las personas que aquel diciembre de 2012 entró en su casa pues, como él mismo relató ante el tribunal, llevaban la cara cubierta. Por su parte, la defensa de J.E.P. solicitó la nulidad de las pruebas de ADN halladas en el mechero y que le inculparían, como pone de manifiesto la investigación de la Guardia Civil.
El bodeguero vilanovés relató los hechos explicando que por lo menos tres hombres habrían entrado en su casa de madrugada, en concreto en su habitación, donde estaba solo. Una vez en el interior le ataron a la cama de manos y pies empleando para ello unas bridas. Le golpearon con un arma y perdió el conocimiento para recuperarlo posteriormente, aunque volvió a perder la consciencia después de que le rociaran con un líquido inflamable y le prendieran fuego. Hechos por los que asegura haber sufrido secuelas físicas y psicológicas. De hecho, el Ministerio Fiscal pide para el acusado un total de 14 años de prisión: siete por un delito de lesiones con deformidad y otros tantos por robo con violencia.
En la sesión de ayer también testificaron agentes de la Guardia Civil quienes indicaron que los autores accedieron a la casa utilizando una llave que habían conseguido previamente de manera ilícita.






















