
Una semana después de finalizar el campeonato, a Jose Luis Uhía “Piscis” todavía no se le ha quitado el sabor amargo del final de temporada. El Arosa se desinfló en los últimos meses y perdió el tren del play-off, con el que se habían ilusionado sus aficionados.
- ¿Qué valoraron hace de la temporada?
- Era una campaña que veíamos con mucha ilusión después de un ascenso y lograr el pasado año la séptima plaza. La empezamos con mucha ilusión pero el resultado no fue el deseado. En el último mes no terminamos como deseábamos, ganando tan solo los dos últimos partidos hubiéramos sido quintos y la sensación sería otra.
- ¿Por qué se le hizo tan larga la liga al Arosa?
- Estuvimos casi toda la temporada en puestos de play-off o rozándolos. Hay argumentos que lo explican, igual pueden sonar a excusas, pero la realidad es que tuvimos muchos contratiempos y eso fue un gran hándicap al final.
- ¿Jugar el play-off era el objetivo esta temporada?
- No, en principio no. Queríamos igualar y mejorar la temporada anterior. Sabíamos que partían bastantes equipos con un presupuesto mayor que el nuestro y que tenían ese objetivo. Sabíamos que iba a ser muy competido, aunque nosotros confiábamos en que con nuestro trabajo día a día podíamos llevarnos el premio.
- El presidente dijo que este año se equivocaron en los fichajes, ¿está de acuerdo?
- (Silencio largo) Es una valoración que hace el presidente y hay que respetarla. Hubo jugadores que no pudieron ofrecer todo lo que esperábamos de ellos, en algún caso por las lesiones.
- Este año el Arosa en A Lomba no acabó de contentar a su afición y se escucharon voces de reprobación...
- Por la ilusión que se generó al principio es normal que la gente esperase más del equipo, pero hay que tener en cuenta los condicionantes que tuvimos, aunque puedan sonar a excusas. Entrenar 20 jugadores en medio campo, ducharse en agua fría, tener el estado del césped como lo tuvimos, algo que decían todos los rivales que pasaban por A Lomba, o las lesiones de jugadores importantes en momentos claves fueron cosas que no ayudaron. Nos faltó un poco de suerte además, esto es un juego. Partidos que teníamos ganados se nos escaparon.
- Alguna gente le considera un entrenador “amarrategui”...
- No estoy de acuerdo. Una cosa es ver al equipo junto y ordenado y otra es colgarse del larguero. Contra equipos grandes como Pontevedra o Cerceda en la ida los tuvimos cogidos arriba por el cuello. No me considero un entrenador “amarrategui”, tengo el equipo ordenado y junto, cuidando las distancias entre líneas para la presión. Somos un equipo tácticamente trabajado y ordenado. Nunca se vio a un Arosa colgado del palo, a no ser que el contrario te obligue a defender más atrás.
- ¿Qué sensación le deja la temporada?
- Estuve esperanzado casi toda la liga, cuando al final no pudimos llegar al play-off me fastidió como a cualquier arosista. Quería darle un premio a la gente después de todos los años sufriendo, por eso me fastidió mucho. La gente se va a quedar con lo último, al igual que en los fuegos artificiales se quedan con la traca final, aquí la sensación del final es mala, pero hay que reconocer que estuvimos toda la temporada en puestos nobles y peleando.
- ¿En qué se equivocó?
- Esa valoración la tengo que hacer yo internamente como entrenador. Cada aficionado tiene una forma de ver las cosas y su propio gusto. Pero la responsabilidad la tiene el entrenador y analizaré dónde fallamos y dónde acertamos para tratar de corregir y mirar hacia adelante. Siempre fui de lavar los trapos sucios en casa y no airearlos. La autocrítica la tengo que hacer yo y va a ser dura.
- ¿A qué jugadores del equipo destacaría esta temporada?
- Hablar de jugadores que hicieron una buena temporada es faltarle al respeto a otros que también estuvieron trabajando mucho todo el año. Yo estoy contento con todo el mundo, todo el mundo se sacrificó y tuvo un comportamiento muy bueno.
- ¿Se ve el próximo año entrenando en el Arosa?
- Dios dirá. No lo sé. Yo vine al Arosa con objetivos, el primero lo cumplimos muy pronto y claro que me gustaría terminar el trabajo, pero no está en mis manos.
- ¿En su opinión, por dónde pasa el futuro del primer equipo?
- El club está asentado en Tercera División, la directiva hizo un esfuerzo y un trabajo maravilloso para sanear el club y asentar unas bases sólidas. También en lo deportivo está asentado en Tercera, ahora se trata de dar pequeños pasos hacia adelante.
- ¿Qué pasa con la cantera? En verano contaba con Jorge Fontán y luego desapareció. ¿Por qué no le da mayor protagonismo a la base?
- Varios juveniles jugaron la Copa Diputación conmigo al igual que los últimos años. Dada la situación del equipo que estaba a punto de descender en Nacional hubo que respetar esa situación durante los últimos tres meses. Yo no voy por libre, me considero un entrenador de club. Fuimos cuidando la cantera y teniendo claro lo que manejábamos. Contamos con Carballa y Gregorio, este último jugó varios partidos en Tercera División este año. A entrenar vinieron muchos juveniles. Simplemente había que respetar la situación del equipo juvenil.




















