
Un vecino de la zona pobrense de O Conchido que acudió a ultima hora de la tarde de este domingo, como hace todos los días, a regar su huerta y viña en el lugar de Fandiña, en la parroquia pobre se de San Isidro de Pomarcos, en el límite con el municipio boirense, encontró en torno a las ocho y media de la tarde el cadáver de una mujer.
El hombre realizó un recorrido por el perímetro de la finca mientras se llenaban los tanques de agua, pues estaban vacíos. En ese paseo encontró el cuerpo de una mujer tirada en la tierra boca abajo y ligeramente escondida. Tras su sobresalto inicial, fue a buscar ayuda en una vivienda próxima, pero sus residentes no escucharon el timbre, por lo que alertó a los servicios de emergencias, que movilizaron hasta el lugar a una ambulancia de Urgencias Sanitarias de Galicia-061 y a personal facultativo del centro de salud de A Pobra, que certificó el fallecimiento de la mujer.
Al lugar también se desplazaron efectivos de la Guardia Civil del cuartel de Boiro, tanto una patrulla de servicio como un equipo de su área de investigación, así como el comandante del cuartel, Jorge Rodríguez, y poco antes de las once y media de la noche llegó una unidad judicial de A Coruña, especializada en este tipo de casos.
El cadáver de la mujer, de unos 40 años de edad y que aparentaba ser de nacionalidad centroamericana, presentaba una puñalada en el costado. Del mismo modo, se estaba a la espera de la llegada del médico forense para proceder al levantamiento del cadáver. La zona quedó acordonada para evitar la presencia de curiosos, además de para preservar cualquier circunstancia sobre las investigaciones que ya se han puesto en marcha.




















