
La retirada del punto del orden del día en el que estaba previsto aprobar el proyecto del Cicri, y que desencadenó la posible ruputra del tripatito a poco más de tres semanas para las elecciones municipales, es vista por Esquerda Unida como un triunfo de la presión ciudadana.
El portavoz y candidato de la formación esquerdista recuerda que el rechazo a este proyecto quedó patente entre los asistentes al Pleno, así como las más de mil firmas que se entregaron en el Concello en contra del mismo.
Por esta razón, Xan Lamelas subraya que tanto Ayda Filgueira, de AMeca, como Carlos Otero, edil del PP, anunciaron que romperían la disciplina de voto sobre el Cicri “debido ao descontento veciñal”.
Para el portavoz de EU, “as mentiras e os enganos xa non colan na sociedade, e a realidade é que esta obra é simplemente unha cafetería, de preto dun millón de euros, na praza do Corgo”. Esquerda Unida considera “unha tomadura de pelo” tanto a políticos como a vecinos que el alcalde “non quisexe dar explicacións sobre os motivos que o levou a tomar a decisión de retirar reste punto da orde do día”.
Asimismo, critica al alcalde por anunciar que el proyecto del Cicri contempla un auditorio con butacas, cuando, según EU, “nos tres tomos que completan o proxecto do Cicri, non nomea por ningún lado a palabra auditorio, xa que Portos non permite ese tipo de actividade no seu solo”.
Por otra parte, EU reprocha la actitud de Ayda Filgueira en el Pleno por afirmar que el centro de día no era viable y que proponía utilizar los 600.000 blindados para este proyecto al acentro de atención de mayores.




















