
La Diputación de Pontevedra apuntó ayer a supuestos gastos irregulares en la Ruta do Viño y anunció una “profunda reforma” de la entidad de promoción vitivinícola, tras un modelo heredado del anterior ejecutivo popular en la provincia que tildan de “absoluto fracaso” y con “enorme gasto público”.
El ente pontevedrés afirma que en las justificaciones de los convenios con este ente entre 2012 y 2014, que aportaban fondos públicos, se revela que se habrían pagado a la Ruta “gastos de funcionamento diario, algo prohibido pola lei de subvencións”, como compras de impresoras, tóner, cámaras fotográficas, ordenadores y pólizas de seguros. Todo ello, “no canto de dedicar” estos fondos “á promoción e consolidación, accións que realmente tivesen retorno para os adegueiros”.
Es más, afirman que en 2014 “xustificouse un total de 70.000 euros e ata un 20 % deste importe correspondeu a gastos en comidas e viaxes sen xustificar, hoteis, voos e restaurantes de luxo”, mientras que “só un 9 % correspondeu a gastos dirixidos a actividades” que, por lo demás, “tiveron un ínfimo resultado en número de visitantes”: 16 en una propuesta de yoga entre viñedos, alrededor de 50 en descensos de kayak o 20 en algún concurso en redes sociales.
inversión de 190.000 euros
Recuerdan que el anterior gobierno provincial firmó en 2012 un convenio por tres años con la Ruta do Viño, lo que supuso una inversión pública de 190.000 euros. Pero “os datos demostran un fracaso absoluto”, pasando esta entidad del sexto al séptimo puesto en el ránking de Acevín (Asociación Española de Ciudades del Vino).
Sostienen, además, que “foi o propio colectivo de adegas, hoteis e restaurantes o que expresou as súas queixas” por gastos “que non puxeron en valor a marca da Ruta” y que no supuso “retorno económico” a estas explotaciones y negocios.
Por ello, la presidenta Carmela Silva se comprometió a convocarlos para “definir un novo modelo”, a través de una auditoría interna que permita, posteriormente, articular y ejecutar un plan de mejora.






















