
Los vecinos de la avenida Rodrigo de Mendoza no pueden más. Y es que llevan desde el mes de noviembre aguantando el malestar de las obras que la empresa Marconsa está ejecutando en el paseo de O Con y, a día de hoy, todavía no hay una fecha exacta para que estas sean finalizadas. La ejecución de este proyecto, valorado en unos 120.000 euros, obliga a muchos de los propietarios de los garajes que dan al río a tener que buscar una alternativa diferente para dejar sus vehículos. Ravella ofrecía hace unas semanas la opción de la parte trasera de Fexdega que permanece abierta durante las noches hasta que las obras terminen, pero varios vecinos han constatado daños sustanciales en sus coches después de haber pernoctado en A Maroma. Eso los obliga, según decía alguno de los afectados, “a tener que buscar aparcamiento en una zona más céntrica, aún a pesar de que tenemos plaza propia, pero los plazos que nos han dado en el Concello que decían que las obras se terminarían el 7 de febrero no se han cumplido”.
Lo cierto es que los trabajos van más lentos de lo deseable, a pesar de que las condiciones meteorológicas tampoco han sido tan adversas este invierno como en anualidades anteriores.
Los principales afectados son precisamente los que están obligados a pasar por el paseo para poder acceder con sus vehículos a las plazas de garaje que tienen en esa misma calle.
Cabe recordar que el evidente deterioro de todo el enlosado del paseo llevó al Concello a echar mano de una partida de la Diputación para poder hacer frente a la remodelación del mismo.






















