
Un acusado de lavar dinero procedente del narcotráfico declaró ayer ante la sección cuarta de la Audiencia Provincial que las ganancias las obtuvo de su trabajo como albañil y a través de un negocio de compraventa de coches, entre otras actividades.
Unas explicaciones que no convencieron al fiscal, que pide cinco años y medio de cárcel para Daniel P.G., condenado en varias ocasiones por tráfico de drogas. En el banquillo también se sentaron su madre, María Jesús G.F., y su novia, Sonia G.G., para las que el ministerio público solicita cinco años de prisión.
El fiscal considera que los agrumentos de este hombre, condenado en dos ocasiones por delitos contra la salud pública, no puede justiciar inmuebles y vehículos de alta gama como un BMW M3 o un Audi A 3, que figuran entre sus propiedades según informa EFE.
Daniel P.G, declaró en el juicio que nunca se había enriquecido con la droga y que había trabajado toda su vida en bares, en empresas de congelados y, posteriormente, como albañil y en la compraventa de vehículos de lujo. Sin embargo, en su vida laboral solo consta un empleo de un año, lo que el acusado justificó diciendo que nunca estuvo dado de alta en la Seguridad Social. Buena parte de la sesión se centró en la declaración del agente que dirigió la investigación patrimonial, que la abogada defensora trató de desacreditar apuntando a comprobaciones de ingresos supuestamente incorrectas, como el patrimonio de su exesposa o una presunta pensión en Holanda de la nueva pareja de su madre. La Fiscalía también solicita multas de 1,2 millones de euros para Daniel P.G, 400.000 euros para su novia y 800.000 para su madre.




















