
Los efectivos antiicencios en la comarca de O Salnés tuvieron que hacer frente a varias alertas por incendios desde la madrugada de San Juan.
El operativo de mayor entidad se declaró ayer a primera hora de la tarde entre las parroquias de Lois (Ribadumia) y Paradela (Meis), con un fuego que afectó a una considerable zona de monte alto, lleno de maleza, que complicó las labores de extinción y obligó a los medios a mantener el operativo durante unas cuatro horas.
Al lugar se trasladaron efectivos de Medio Rural, Protección Civil, un helicóptero de extinción e incluso Bombeiros do Salnés con base en Ribadumia, para asegurar una zona próxima de viviendas que, no obstante, no resultó afectada, confirmaron posteriormente.
El foco principal se concentró en O Couto (Lois) y se propagó con celeridad debido a la zona arbolada de difícil acceso y frondosidad. Hacia las ocho de la tarde se trabajaba en las últimas labores para terminar de eliminar por completo el riesgo de que las llamas pudieran reavivarse.
en vilanova de arousa
En cuanto a la noche de San Juan fue medianamente tranquila en la zona de O Salnés, según las diversas agrupaciones y cuerpos de emergencias, a excepción de Vilanova de Arousa, donde Protección Civil tuvo que intervenir en dos operativos, uno de ellos de especial relevancia.
La primera intervención se produjo sobre las 00:30 horas en la zona del Camiño Francés, en Baión. Se trató de una hoguera descontrolada, que habían dejado abandonada y que amenazaba con seguir propagándose. Los voluntarios lograron extinguir el fuego en una media hora.
El operativo especial de Protección Civil siguió buena parte de la noche y, cuando parecía que ya había pasado el peligro, se tuvo aviso de un nuevo fuego, este de mayor entidad, en el área de Cálago.
Siempre según fuentes del operativo, la alerta saltaba pasadas las cinco de la mañana. Se había prendido fuego a una escombrera, cuyo contenido de todo tipo, incluyendo restos de poda, especies vegetales, plásticos y demás, avivaron el fuego y complicaron notablemente su extinción, lamentaban los efectivos.
Fue necesario invertir más de dos horas, hasta las siete y media de la mañana, y hacer uso de la carga de agua de camión y medio para poder controlar y extinguir la quema. En ningún caso se vieron afectadas casas ni estructuras.
Un último fuego, forestal, se declaró ayer también cerca del centro de Meaño, aunque de menor entidad.






















