
El Arosa comienza esta tarde la segunda vuelta de la competición. Una película diferente en la que ya poco importa lo sucedido en la primera vuelta. Al equipo de Vilagarcía le esperan 19 finales en las que jugarse el ascenso. La primera hoy ante el Estradense en A Baiuca. Al margen del rival, que planteará un partido cerrado y defensivo, y de las bajas con las que viajan los visitantes (Borja, Roberto, Toño y Vixo), el mayor obstáculo será el mal estado del terreno de juego, castigado por la lluvia. El técnico Lino González tiene muy claro como jugar. “Hay que ser prácticos, muy serios y no cometer errores, tenemos que adaptarnos a las malas condiciones del campo, en la zona central no se puede jugar, está embarrado, va a ser un partido muy trabado, de pelea y disputa”. El entrenador espera que los suyos se enfunden el mono de faena y no hagan concesiones. “La clave va a ser no cometer errores en zonas de inicio y estar atentos y concentrados”. En el Arosa son conscientes de que necesitan pragmatismo en esta ocasión. A partir de la seguridad en campo propio nacerán sus opciones de poder llevarse el duelo, ya que los de Vilagarcía poseen bastantes recursos en los últimos metros gracias al buen momento de forma por el que atraviesan Hugo y Nando, y al peligro que generan a balón parado tanto Óscar Guimeráns como Adrián Camiño. El Arosa, un conjunto mucho más “hecho” y acoplado del que empezó la Liga, espera iniciar el año con una alegría.




















