
Un millar de niños de diferentes clubes de Riveira recibieron ayer una gran lección de valores por parte de un maestro de excepción: el seleccionador nacional de fútbol, al que recibieron en el pabellón de A Fieiteira al grito de “¡Vicente, Vicente, Vicente!”. Del Bosque, que acudió a la capital barbanzana a recoger la insignia de oro y brillantes que le concedió el Club Natural Sport de Taekwondo, se dirigió a los pequeño que tenía enfrente y sentados en las gradas para transmitirles que luchen por sus sueños como los que tuvieron y siguen teniendo todos y cada uno de los integrantes del equipo nacional. Subrayó que a sus cortas edades esas aspiraciones debían ser “querer ser buenos chavales y ser felices”.
Del Bosque les animó a seguir el camino del deporte, pues “es el mejor, os lo recomiendo”, a la vez que barrió para casa puntualizando que el futbol tiene un gran poder educativo. Seguidamente, entró de lleno en los valores o pilares sobre los que deben cimentar su formación: disciplina, trabajo, obediencia, motivación permanente, esfuerzo constante, superar complejos y espíritu de superación, además de aprender a competir, sabiendo ganar y perder, ser buenos compañeros con los integrantes de un mismo equipo pero también con los oponentes y ser amigos de los árbitros para llegar a conseguir el “juego limpio”.
El seleccionador nacional les animó a disfrutar de la etapa estudiantil que están atravesando, “pues es la más bonita que vais a vivir, así que aprovecharla y disfrutarla”; e incidió en la necesidad de obtener una buena preparación, sobre todo en tiempos tan difíciles, y en hacer caso a los padres. Pero además, a que sigan el ejemplo de los futbolistas de La Roja, que son muy buenas personas y queridos en todo el mundo, pero también de otras modalidades deportivas, como Pau Gasol, Rafa Nadal o Fernando Alonso, entre otros, “a los que tenéis que emular”. Del Bosque incidió en que todas las personas “tenemos talento y habilidades”, pero agregó que para ser mejores es necesario entrenar fuerte.
Aunque no pretendía presumir de los logros de la selección española de fútbol, al final acabó haciéndolo, aunque dentro de la misma línea de transmisión de valores. En este sentido dijo que pese a que se perdió el primer partido del pasado mundial con Suiza, el espíritu de superación fue el que les permitió dar la vuelta a la tortilla para proclamarse campeones al final. Además del título mundial, se refirió a las dos Eurocopas, “somos la primera de las 54 selecciones del viejo continente y somos la única que logramos tres campeonatos seguidos. Y presumió de nación: “Vivís en un país estupendo”. A su juicio, el deporte es el que nos da buenas señales de lo que es España, “moderna, con muchas y buenas instalaciones, por lo que el que no hace deporte es porque no quiere”, matizó.






















