Inspección de Trabajo dictaminará hoy si Garavilla respetó los plazos y los trámites para el cierre de Cuca

Un día importante e intenso para la plantilla de trabajadoras de Cuca. Y es que Inspección de Trabajo dictaminará hoy si Garavilla respetó los plazos y los trámites para el cierre de la fábrica vilaxoanesa y así le será comunicado en primer lugar a los representantes del Grupo Garavilla y en segundo lugar al comité de empresa debido a que las trabajadoras tienen a esa hora una reunión prevista con el delegado de Industria.
El portavoz de Comisiones Obreras, Francisco Vilar, advertía ayer que “es un trámite importante, pero que no quiere decir que lo que haya hecho Garavilla esté mal. Habrá que verlo. De todos modos con la nueva reforma laboral, el dictamen de Trabajo no es vinculante al no poder emitir un escrito, solo se atiene a la parte formal”.
La plantilla todavía se encuentra a la espera del anuncio que realice la empresa sobre que es lo que va a hacer próximamente. “Supongo que activarán el ERE por traslado como ya anunciaron en el último encuentro, pero las trabajadoras no se van a quedar paradas”, advierte Vilar. Ni tampoco los sindicatos que ya prevén que el conflicto acabe en los juzgados. Hasta el momento, las trabajadoras han ido recabando con un gran éxito el apoyo de las administraciones no solo la local sino también la autonómica y esa es la línea que seguirán.
“Por primera vez los políticos se ponen de acuerdo para una cosa y de eso nos tenemos que aprovechar. No se pueden perder más puestos de trabajo en una comarca duramente castigada por el paro”, señala Vilar. Y es que es muy probable que no toda la plantilla se reincorpore a sus puestos de trabajo el próximo lunes ya que temen que los expedientes de regulación de empleo comiencen a llegar en estos días. De todos modos, y ante el temor de que el la firma vasca pueda desmantelar la fábrica en un momento en el que esta esté vacía, la plantilla ya tiene trazado un plan que involucra también a la Cofradía de Vilaxoán y a la iglesia. Ya que sonará la sirena del pósito y repicarán las campanas si se observa algún movimiento extraño en el entorno de la fábrica lo que servirá para alertar a las trabajadoras que vivan en la zona y para que estas a su vez llamen a sus compañeras. “Estamos dispostas a loitar ata o final”, advirtieron en una protesta.




















