CAMBADOS - Una investigación dirigida por un juzgado cambadés frustró en 2009 un alijo de tres toneladas de hachís

Los juzgados cambadeses han instruido importantes operaciones antidroga ejecutadas por las unidades especiales de la Guardia Civil, la Policía Nacional o el Servicio de Vigilancia Aduanera, llegando incluso a detener la entrada de estupefacientes a la Península por otras comunidades autónomas. Es el caso de un dispositivo desarrollado en Huelva, en el que se incautaron cerca de 3.000 kilos de hachís y que se juzgará el día 5 en la Audiencia de Pontevedra. Además, en la misma jornada se abordará el acuerdo de conformidad de tres personas, entre ellas un cambadés, acusados de envíos regulares de droga al noroeste español.
El operativo tuvo lugar en abril de 2009, pero su enjuiciamiento se ha demorado seguramente por el conflicto de competencias surgido entre los juzgados cambadeses y los de Ayamonte, aunque finalmente se mantuvo la instrucción en los arousanos pues la investigación de una persona en la villa permitió frustrar el envío de los estupefacientes.
El Ministerio Fiscal acusa a un hombre de intentar introducir 3.000 kilos de hachís. Asimismo indica en su escrito de acusación que la entrega habría de realizarse en un punto en alta mar entre la costa del norte de África y la onubense, y que se hizo entre los días 21 y 23 de abril, aunque posteriormente los fardos se trasvasaron desde el pesquero El Zarapico a otra embarcación de menor envergadura que fue descubierta por la Guardia Civil de Huelva.
Penas
En total, acusa a dos personas de cometer sendos delitos contra la salud pública y pide a la Audiencia de Pontevedra que les condene a cinco años y siete meses de prisión y a una multa de siete millones de euros.
De los cambadeses también procede la instrucción de la operación Corteza desarrollada en 2012 por el ECO de la Guardia Civil. Entre los acusados está el cambadés F.C.R. y otras dos personas, a las que el fiscal acusa de cometer sendos delitos contra la salud pública. Pedía nueve años para el acusado que transportaba la droga –dos kilos de cocaína y casi lo mismo de hachís– y que fue detenido en San Sebastián–, y siete para los otros dos, pero se llegó a un acuerdo de conformidad, según el TSXG. Con ella se desarticuló un importante laboratorio de elaboración y distribución de diferentes estupefacientes desde Galicia al resto del territorio nacional y el suroeste francés. Se cree que hacían envíos cada mes.




















