
Sin Ander García ni Rafa Wildner, que probablemente sí regrese la próxima semana. Y con Juanchi Orellano, Juan Mato, Emilio Oubiña y Alberto Rodríguez entre algodones arrastrando distintas molestias físicas a lo largo de la semana. En esas condiciones recibe esta tarde (18 horas) el Xuven Conservas de Cambados al que probablemente sea el equipo con mayor potencial de la liga, el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, el sucesor de aquel Cáceres que militara en la ACB y que incluso alcanzara una semifinal de la desaparecida Copa Korak.
Es evidente que un partido ante un rival tan exigente no es precisamente lo que parece necesitar ahora el equipo cambadés, cuya plantilla está cogida con pinzas en las últimas semanas debido a las lesiones. Pero el mensaje que se envía desde el vestuario es muy claro: “No valen excusas y hay que salir a hacer nuestro mejor baloncesto”. Y es que para derrotar al Cáceres le hará falta al Conservas de Cambados rayar casi la perfección.
Ni técnico ni jugadores quieren escudarse en los problemas que están teniendo y sí mostrar a todos la enorme ilusión que tienen de jugar ante un histórico y de competir el partido con la intención de ganarlo. Y si algo saben es que en O Pombal todo es posible. En el pabellón cambadés ganó Palma pero sudando la gota gorda y perdieron Obila y Zornotza, dos buenos equipos, como lo son todos en esta liga.
un rival temible
Eso sí, todos son conscientes de la dificultad porque enfrente tendrán esta tarde a un señor equipo. El Cáceres está todavía en pleno rodaje y será en la segunda vuelta cuando ofrezca todo su nivel, o eso se espera. Pero aún así el técnico Ñete Bohigas cuenta con argumentos suficientes para ser favorito en cada partido. El base José Antonio Marco jugó en ACB en el Murcia y las dos últimas temporadas las jugó en Leb Oro en el Melilla. Es uno de los mejores base de la liga, si no el mejor. Juega más de media hora por partido y promedia 9 puntos y casi 6 asistencias, aunque lo más importante es su buen trabajo de dirección y su dominio del juego. A su lado en el perímetros dos auténticos martillos, el estadounidense Garfield Blair, que promedia casi 13 puntos por partido y el almeriense Luis Parejo, con un promedio similar. Y en la pintura dos colosos estadounidenses, Kelsey Williams y Javier Carter, superando ambos también la decena de puntos de media. Y en el banquillo el ala-pívot senegalés Mansour Kasse que viene de jugar en LEB Oro y que sería titular en cualquiera de los otros equipos de la liga.
El peso del juego y la responsabilidad recae sobre los hombros de estos seis jugadores, aunque las demás rotaciones también son de garantías, aunque no del mismo nivel.
Y pese a todo la ilusión es muy grande en el Conservas de Cambados. La semana a ido a mejor conforme pasaban los días y con el apoyo de su público el los cambadeses están por la labor de dar la sorpresa. Y es que todo es posible en O Pombal




















