
El BNG considera que el convenio urbanístico del SU 13, por el que ahora el Concello deberá devolver a las tres promotoras un total de 4,8 millones, teniendo en cuenta los intereses generados desde el momento de la primera sentencia, supone un doble fraude para los vecinos de Sanxenxo.
El primero porque supuso la venta de la obligatoriedad de construir vivienda social en Monte Faro, y el segundo porque el plan de pagos aprobado por el Concello supone una rentabilidad importante para las tres promotoras implicadas.
“Nin nos seus mellores soños as promotoras pensaron nunca conseguir unha rentabilidade tan alta polos seus cartos”. Y es que David Otero afirma que el dinero entregado en el año 2006 al Concello por Emprosal 16, Llave del Año y Lanzagolf le ha generado unas plusvalías del 30%, es decir, un millón de euros que tendrá que desembolsar el Concello. “Abrironlle a estas empresas unha línea de crédito ilimitada. Deberon brindar con champán francés cando coñeceron a noticia”.
Y es que para David Otero el “gran escándalo” es el montante de intereses, tanto de demora como de aplazamiento, que deberá abonar el Concello.
El BNG pedirá responsabilidades a la alcaldesa y al grupo de gobierno. “Esto debería costarlle o puesto á alcaldesa, porque é unha cuestión de extrema gravedade”. En referencia a las continuas alusiones que el PP hace a las “herencias políticas” recibidas, Otero recordaba ayer a Catalina González que “ao xa coñecido Plan de Axuste que nos vincula ao pago de máis de catro millóns en facturas pendentes, agora engadimos esto, que supón casi cinco millóns de euros ata o 2017”.
Para el portavoz nacionalista Catalina González es la responsable de la actual situación. Aunque reconoce que “tivo en Telmo Martín un bo mestre”, puntualiza que ella tuvo la oportunidad de cambiar el rumbo de la “nmefasta política urbanística” desarrollada por el PP “e non o fixo”. Así, recordó que fue la actual alcaldesa la que firmó el convenio, la que recibió el dinero y la que lo destinó a la compra de Punta Vicaño, “poñendo por riba os intereses dos propietarios que os dos veciños de Sanxenxo”.
Para David Otero está claro que la regidora “non ten escrúpulos cos cartos que non son dela”. Y aunque apelar a su ética le parece “clamar no deserto”, David Otero pedirá su dimisión, así como una explicación




















