Una sentencia del TSXG obliga al sector de Limpieza a incrementar el salario de 3.500 trabajadores de O Salnés

Ni 20 reuniones fueron suficientes para que sindicatos y patronal alcanzaran un acuerdo en la mesa de negociación sobre el conflicto del Convenio de Limpieza de Edificios y Locales de la provincia de Pontevedra, sin vigencia desde finales de 2010. Sin embargo, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de fallar a favor de la CIG y en su sentencia es claro al indicar que la patronal ha de revisar al alza los salarios de los trabajadores, que se han de sumar el IPC de los años 2011 y 2012. La secretaria comarcal de CIG-Servizos, Diana Rodríguez, puntualizó ayer que para un trabajador con jornada completa esto puede significar un incremento de cien euros al mes. Teniendo en cuenta que la medida tiene carácter retroactivo, la satisfacción era ayer evidente en esta central sindical, desde la que Ester Campoamor resaltaba que en el caso de O Salnés los afectados son 3.500 trabajadores.
Tanto Campoamor como Rodríguez no escondieron la satisfacción que les produce este fallo judicial después de intensos intentos de llegar a un acuerdo con una patronal que, insisten, pretendía conseguir la congelación salarial y eliminar la cláusula en la que se mantiene en vigor el incremento del IPC. En este caso, esta cláusula es la que determina la aplicación de dos tablas diferentes a la hora de la revisión de los salarios. Con respecto al año 2011 el incremento que se ha de realizar se sitúa en el 2,4, mientras que en lo que respecta al ejercicio de 2012 alcanza el 5,3.
En todo caso, la CIG no renunciará a un consenso con la patronal y está dispuesta a recurrir a la mesa de negociación para, con esta sentencia en la mano, lograr un acuerdo que convenza a ambas partes. Y es que la otra alternativa, a la que recurrirán solo en el caso de que la vía de la negociación no prospere ni con esta sentencia, será la de exigir su cumplimiento. Una petición que, aclaró Diana Rodríguez, este sindicato puede solicitar aún cuando tiene cabida un recurso de casación y aunque este llegue a presentarse.
Diana Rodríguez indicó que este fallo judicial “é un bofetón para a patronal e tamén para Comisións Obreiras”, recordando que CCOO no se unió a la demanda, como sí hizo finalmente UGT. De esta forma, las representantes de la CIG aclararon que solo esta central y la Unión General de Trabajadores podrán reclamar la ejecución de la sentencia para sus afiliados, algo que en estos momentos no está al alcance de los trabajadores vinculados a CCOO. Y es que esta central, aclaró Rodríguez, llegó incluso a testificar a favor de la patronal alegando que sí hubiera interés por llegar a un acuerdo negociado.
El proceso judicial fue rápido en lo que respecta a este convenio, uno de los más importantes de la provincia de Pontevedra, donde están afectados hasta 15.000 trabajadores. Fue en junio cuando la CIG presentó la demanda de conflicto colectivo y la sentencia fue comunicada a las partes el jueves de la pasada semana.
Desde la CIG valoran de forma muy positiva esta sentencia, porque además sentará jurisprudencia ante lo que califican de un intento de la patronal de beneficiarse de la reforma laboral de forma que los trabajadores tuvieran que acogerse al convenio estatal o al Estatuto del Trabajador. Situaciones que no serían beneficiosas para unas personas que hasta 2010 se beneficiaban de uno de los que se considera mejores convenios laborales de la provincia.




















