El Hospital do Barbanza fue escenario ayer de un episodio un tanto peculiar relacionado con los juegos de azar. Un vecino de Cespón acudió a un negocio emplazado en dicho edificio para reclamar el dinero correspondiente a una pedrea del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad. El hombre, al igual que otros muchos clientes de esa tienda, jugaba alguna participación del número 15960 -coincide con el código postal de Riveira- que juegan tradicionalmente en el complejo hospitalario de Oleiros. Sin embargo, el agraciado jugador se mostró totalmente indignado y entró en cólera al no poder cobrar su premio. Incluso solicitó al propio centro una hoja para poner una reclamación, pero no la consiguió, pues según parece le indicaron que ese negocio pese a estar instalado dentro del edificio nada tiene que ver con él. Anteriormente, corrió la misma suerte al preguntar en ese puesto de venta pues no se hallaba la mujer que lo regenta.
La odisea de este vecino de Cespón comenzó días antes cuando acudió a ese mismo negocio para cobrar la pedrea que le correspondiera según el importe de su participación, teniendo en cuenta que a cada décimo del 15960 le correspondieron 100 euros. Parece ser que, en un primer momento le indicaron que debía cobrarlo en la entidad financiera en la que estaban depositados los décimos.
El hombre, armado de paciencia, se dirigió a la sucursal boirense del BBVA, nombre del banco que aparecía impreso en la participación como lugar del mencionado depósito. Según el testimonio del afectado, en esa oficina le indicaron que no tendrían ningún problema para pagarle su premio pese a que los décimos no estaban depositados allí, pero que previamente debían comprobar los tenían en la sucursal de Riveira, como presuntamente se hacía constar en la participación. La respuesta que les dieron en la oficina de la capital barbanzana fue que allí no había ningún décimo con ese número. Al no poder cobrar todavía su premio, el hombre está indignado.






















