RIVEIRA-El Concello atendió en 2014 a un total de 150 familias en situación de emergencia social

La Concejalía de Servizos Sociais atendió en 2014 a un total de 150 familias dentro de su programa de emergencia social en el que se cubren diferentes necesidades básicas (alimentación, medicinas, alquiler, etc.), y con un gasto total de 80.000 euros, informaron fuentes municipales.
Desde el departamento que dirige Maricarmen Vizcaya explicaron que la atención a estas personas se realiza siempre siguiendo un baremo en el que el volumen de ingresos de la familia –tras descontar el alquiler o la hipoteca– y el número de integrantes marca la diferencia para darle más o menos apoyo. También es un requisito imprescindible participar en algún proyecto de intervención específico.
En total, el año pasado atendieron a 150 familias a través de sus líneas de intervención. Son seis y la primera fueron los vales de alimentación y farmacia. Se concedieron 429 para atender a 148 unidades familiares. Según las mismas fuentes, se entregan el mismo día de la petición, excepto en casos donde no haya signos evidentes de emergencia y se necesite una valoración que, con todo, no se extiende más de 15 días. El Concello también tiene un convenio de colaboración con la Fundación Amigos de Galicia mediante el cual se apoya a 317 personas de 106 familias (162 son menores).
Otra de las líneas de actuación son las ayudas en los comedores para niños de Infantil y Primaria. En este curso hubo 18 solicitudes de las cuales se dieron 14 (ocho del 100%, dos del 50% y dos del 25%) y todavía no se ha agotado la partida. Asimismo se repartieron 735 bonos entre 89 familias demandantes de transporte público, y en consumibles y alquileres, se atendieron todas las peticiones, que fueron 28, con un gasto de unos 10.000 euros.
La sexta y última es la coordinación entre los servicios sociales municipales (técnicos del departamento y la UAD) y aquellas entidades de iniciativa social que intervengan en el municipio. Fundamentalmente son Cáritas, Eloraj y Cruz Vermella. Se hace para optimizar recursos, evaluar las carencias de la población e intercambiar información. De hecho, se mantienen reuniones periódicas, aunque también hay contacto diario.
Entre todos los recursos se desembolsaron 80.000 euros.






















