
La auditoría encargada por el Concello de Sanxenxo para analizar las carencias organizativas de la plantilla municipal dará comienzo de manera automática el próximo martes. La empresa encargada del diagnóstico organizativo, Eosa, tendrá el lunes una reunión en el Multiusos de Portonovo con toda la plantilla para explicarle los planes y solventar cualquier duda que pueda surgir sobre el estudio.
El primer paso será una encuesta voluntaria a la que se someterá a toda la plantilla. Con el resultado de este cuestionario se procederá a una segunda fase, la de entrevistas personales a al menos al 30% de la plantilla para conocer más a fondo el trabajo de cada departamento municipal y poder realizar una acertado diagnóstico de la situación.
El resultado de esta auditoría marca los plazos para la negociación del convenio. El Concello calcula que en octubre con los resultados de la auditoría se podrán iniciar las negociaciones con los representantes de los trabajadores. Una postura que no comparten los representantes de la plantilla municipal que exigen que la mesa de negociación se forme antes del 15 de julio.
La concejala de Personal, Vanessa Rodríguez Búa, ha detectado importantes carencias organizativas en diferentes servicios por lo que ha planteado al grupo de gobierno la necesidad de realizar un diagnóstico organizativo que permita describir la situación actual de la plantilla y a su vez elaborar una estrategia de intervención encaminada a garantizar unos mejores resultados. Por ello, el gobierno local quiere comenzar por tener un conocimiento exhaustivo no solo de las funciones que desempeña cada servicio, sino del grado de eficiencia que se registra en el mismo, ya que será este documento marco el que permita a la concejala de Personal tomar las decisiones que considere necesarias para lograr una mayor eficiencia de la plantilla.
La plantilla municipal alcanza los 230 empleados durante todo el año y que supera los 350 durante los meses de verano, teniendo en cuenta que son varios los departamentos que son reforzados con la incorporación de más operarios para hacer frente a las necesidades que presenta en temporada estival.
El documento servirá de pauta para establecer tanto los criterios de reorganización de la plantilla como para estar en disposición de reflejar la realidad resultante en el futuro convenio colectivo.
Pese a que la negociación del convenio tendrá que esperar, algunas de las cuestiones que se plantearon por la CIG como urgentes se han plasmado en un acuerdo en el que se reconoce la equiparación laboral entre el personal laboral y los funcionarios. También aparecen permisos y días de libre disposición.
Sin embargo, el convenio no es lo único que en la actualidad enfrenta a plantilla y Concello. El Presupuesto aprobado hace unos días por el tripartito en comisión de gobierno es el otro punto polémico. CCOO apunta que las cuentas además de no haber sido negociadas cuentan con una partida de complemento personal y transitorio que el sindicato no comparte y tacha de ilegal.








