La alerta de una vecina que informaba de un posible episodio de violencia de género en el interior de una vivienda de la Rúa Pazo de Rianxiño, en Rianxo, movilizó un amplio dispositivo compuesto por agentes de la Guardia Civil, Policía Local y parques de Bomberos de Boiro y Riveira. El aviso tuvo lugar en torno a las doce y media de la mañana de ayer por parte de una mujer que advertía de unos posibles malos tratos y que al escucharlo decidió hacer una grabación del sonido de los mismos, con golpes y gritos. Cuando las fuerzas de seguridad llegaron al lugar y llamaron a la vivienda nadie les respondió, por lo que creyeron que quien protagonizó ese caso de violencia de género podría estar escondido.
Ante esa tesitura, la Benemérita y la Policía Local solicitaron el apoyo de los Bomberos, que acudieron incluso con un camión autoescalera por si fuera necesario acceder a dicho inmueble desde una ventana o balcón. Nada más llegar estos últimos al lugar se presentaron en el edificio los propietarios de la casa, a los que las fuerzas de seguridad se entrevistaron con ellos y les preguntaron por esos presuntos malos tratos, pero ellos negaron ese extremo. Además, ninguno de ellos presentaba indicios de lesiones, ni nada semejante. Los guardias insistieron en que les parecía que dentro del piso pudiera encontrarse alguien que fuese sospechoso de haber participado en un caso de violencia doméstica, pero sus dueños les prohibieron el paso, por lo que ahí se acabó la intervención y todo quedó, por el momento, en una falsa alarma.
De todas maneras, habrá que esperar a lo que sucede en próximo días a tenor de las grabaciones realizadas por una vecina que fue testigo de los gritos y golpes que procedían de la mencionada vivienda para saber si se repiten o fue algo aislado.




















