El Concello ya gastó los intereses generados por los 4,5 millones del préstamo que todavía están en el banco
En la entidad bancaria que, en su día, concedió el préstamo Luz Salgada al Concello de Vilagarcía todavía están ingresados los 4,5 millones de euros que no se gastaron en las obras previstas. A lo largo de todo este tiempo (concretamente desde 2006) esta cantidad generó una serie de intereses. El alcalde, Tomás Fole, no sabía responder ayer a qué cantidad exacta se habría desprendido de los 4,5 millones aunque, advirtió, “se está estudiando y analizando porque es algo que queremos saber”. Lo que sí ha quedado claro es que Ravella ya gastó el montante total. Desde el Concello incidían ayer en que “no es una cantidad que se haya dedicado a una partida concreta, sino que ha ido para la caja única de la administración local y se ha ido gestionando de acuerdo a su inclusión en el Presupuesto”.
El hecho de que el Concello no disponga en estos momentos de los intereses que habrían generado esos 4,5 millones pone más complicada, si cabe, la posibilidad de devolver el crédito. Y es que Tomás Fole dejó bien claro ayer que Ravella no tiene margen de maniobra desde el punto de vista económico para poder reintegrar el montante que asciende a nueve millones de euros.
a la justicia
Cabe recordar que la intención del gobierno municipal es resolver la cuestión por la vía administrativa y por ello Fole incidió en que “vamos a estar muy vigilantes con respecto a este asunto y a hacer un seguimiento de esa tercera opinión del abogado del Estado”. Y es que, es precisamente este tercer informe el que podría constituír la auténtica válvula de escape para la administración local de Vilagarcía.
Cabe recordar que Ravella ya presentó un contencioso administrativo contra la decisión del Estado central de no conceder ni la prórroga ni el cambio de finalidad del dinero que todavía estaba pendiente. Ahora, advierte Fole, no dudará en presentar otro contencioso contra la decisión de la administración central de obligar al Concello a devolver la integridad del millonario crédito.
Sin embargo la vía judicial es la menos deseable para Ravella dado que meterse en pleitos también implica sus pertinentes costes que, en consecuencia, también irá en detrimento de las arcas municipales. De ahí que el Concello esté atado de pies y manos en este asunto.
paralización
La resolución de la administración central está en período de alegaciones y, de hecho, Tomás Fole anunció que el Concello ya ha presentado las suyas y que, por lo tanto, ahora hay que esperar a que estas se resuelvan.
En caso de que la resolución sea, finalmente, negativa, poniéndose así en el peor de los panoramas posibles, el Concello podría solicitar una paralización de la devolución a la espera de que se resuelvan los dos recursos contenciosos. Sin embargo, y según las propias palabras de Tomás Fole, esta es una cuestión problemática que quedaría ahí y que, por lo tanto, sería una hipoteca cantada para futuras corporaciones y también para los ciudadanos de Vilagarcía.
Ahora lo que está claro es que Ravella no puede sacar el dinero de donde no lo hay y que el panorama que se presenta es, en sí, muy complicado y sometido a la parafernalia y entresijos legales y burocráticos.
Tomás Fole matizó que el seguimiento del asunto por parte de la administración local será constante, de ahí que también haya pedido la colaboración directa de los grupos de la oposición para hacer frente común en un asunto delicado que, sobre todo en los tiempos que corren, suponen un peligro de estabilidad para la administración municipal.




















