RIVEIRA - Un sexagenario resulta herido al ceder una escalera y precipitarse al vacío en A Mámoa

Un riveirense de 68 años, que fue identificado como Camilo F.M., resultó herido al precipitarse al vacío desde una altura aproximada de tres metros y medio después de que cediera la escalera de mano a la que estaba subido en el exterior de la vivienda situada en el número 1 del lugar de A Mámoa, y que está pegada a la carretera de titularidad provincial DP-7305. El suceso tuvo lugar en torno a las cuatro y cuarto de la tarde cuando, al parecer, el sexagenario se había subido al mencionado artilugio con peldaños metálicos para alcanzar el tejado de la casa para revisar unas tejas que podrían estar movidas y que, posiblemente, por esa causa se estuvieran produciendo filtraciones de agua al interior de la vivienda.
Pese a que el hombre amarró la escalera de mano con unas cuerdas a los barrotes de una balconada de la primera planta del inmueble, cedió ese aparato portátil que estaba apoyado en el suelo en uno de los extremos de los largueros en los que van encajados los travesaños, a uno de los cuales estaba subida la víctima. Según relató el propio afectado, que mantuvo la consciencia en todo momento, se cayó desde una altura aproximada de tres metros y medio de altura. Al lugar se desplazó de inmediato una ambulancia del 061 medicalizada con base en el lugar de A Ameixida, que se detuvo en el centro de salud de Santa Uxía para recoger al personal facultativo que atendió al herido, auxiliado por los técnicos de Urxencias Sanitarias Galicia.
Pese a la alarma que se suscitó en un primer momento, los profesionales sanitarios comprobaron poco después de llegar al lugar que Camilo F.M. presentaba un chichón en la parte posterior de la cabeza, pero no sangraba, y una lesión en un tobillo, que era incapaz de mover. El herido fue inmovilizado y subido seguidamente a una camilla para introducirlo en la ambulancia para proceder a su evacuación al Hospital do Barbanza para que le practicasen pruebas para determinar su estado y descartar otras posibles dolencias. Al lugar también se desplazó una patrulla de la Policía Local para tener constancia de lo ocurrido al sexagenario en el accidente doméstico, y para regular el tráfico mientras la ambulancia permaneció en un carril de circulación al no haber donde estacionarla.






















