
Ni abogados defensores, ni testigos, ni representantes de la empresa que gestiona la Residencia Valle-Inclán de atención a la tercera edad en Vilanova de Arousa se presentaron ayer a los dos juicios celebrados tras las denuncias de dos trabajadoras despedidas en el seno del conflicto por supuesta represión sindical.
Desde el sindicato CIG mostraron ayer su “sorpresa” por este “cambio de actitude da empresa”, ya que hasta ahora sí habían acudido abogados al goteo de juicios que comenzó hace algunas semanas. Por eso, están a la expectativa de lo que pueda ocurrir en las vistas que todavía quedan pendientes por celebrar.
En todo caso, los representantes de la parte social están pensando en transmitir a la jueza que “teña en conta este feito, que consideramos unha falta de respeto”, consideran.
Ayer se celebraron estos dos juicios, uno de ellos sobre el cese de la que era presidenta del comité de empresa y otro sobre una de las despedidas tras una modificación de categorías, explicaban desde el colectivo.
Los juicios todavía seguirán, mientras se espera que puedan irse conociendo los primeros fallos en las próximas fechas.
Igualmente, la parte social está pendiente de una reunión con Traballo e Benestar, que la Xunta ha comprometido en un margen máximo de diez días, tras finalizar el plazo dado a la empresa para que presente un plan de futuro. n






















