Garavilla asegura haber recibido más de 200 solicitudes de empleo para la planta de Cuca en O Grove

El Grupo Garavilla aseguró ayer a través de un comunicado de prensa que desde el pasado mes de diciembre recibió más de 200 solicitudes de empleo para trabajar en la planta de Cuca en O Grove. “Mayoritariamente se trata de personas de toda la comarca con amplia experiencia previa en el sector conservero”, puntualizan. En este sentido, Garavilla señala que hasta el momento ha retenido dichas peticiones, pero en estos momentos está valorando la posibilidad de comenzar a tramitarlas “como consecuencia de la negativa del comité de empresa a seguir mantenido una negociación abierta con la firma con el objetivo de alargar indefinidamente el proceso de traslado”. Además, el Grupo Garavilla asegura no haber recibido respuesta del comité de empresa a su oferta de abrir dos vías de negociación paralelas. “Una para las trabajadoras que quieren trasladarse a O Grove y mantener su puesto de trabajo, y otra, minoritaria, para aquellas que prefieren dejar voluntariamente su puesto y percibir una indemnización” y aclara que “a la empresa no le gusta esta última alternativa, pues cree en el empleo y quiere que todo el personal siga trabajando. Jamás se ha planteado extinguir ningún contrato”.
Por otro lado, la firma conservera vasca apunta que “lamenta” las posibles consecuencias que puede acarrear la oposición física al traslado de la maquinaria a la planta de O Grove para comenzar cuanto antes la producción. Además, insiste en que ya se está barajando la posibilidad de alargar el ERE temporal unos meses más porque no es posible trabajar “en las debidas condiciones” ya que las máquinas necesarias para producir están en las antiguas instalaciones. La empresa lanza también una advertencia en el comunicado. “La oposición física al traslado de la maquinaria será denunciada y se responsabilizará a los causantes de las consecuencias que para el empleo y para la marca ello está provocando”.
Finalmente, la empresa asegura que está abierta al diálogo sobre todos los aspectos que son “negociables, pero no puede admitir, por responsabilidad social y respeto a la legalidad vigente, el blindaje de una parte de la plantilla, esa que voluntariamente quiere marcharse, perjudicando a aquellos que sí quieren seguir trabajando”. En este sentido, acusa al comité de empresa de llevar este proceso a una vía muerta “y solo espera una resolución judicial que se conocerá posiblemente bien entrado los meses de verano”.
asamblea
Las trabajadoras de Cuca se reunirán hoy en asamblea para abordar los últimos acontecimientos vividos en la fábrica vilaxoanesa y valorar acciones comunes. El cansancio comienza a hacer mella en las trabajadoras que vigilan día y noche las instalaciones. “Estamos moi cansas e incluso un pouco maliñas, pero aguantaremos ata o final”, advierte la presidenta del comité de empresa, María José Rey.
Y es que después de la entrada de camiones en la fábrica el pasado viernes y tras decidir redoblar el personal en los turnos de noche, el desgaste de estas vigilancias es ahora mucho mayor. Las esperanzas de estas operarias se cifran en el próximo juicio que las enfrentará a la empresa.
En el caso de que el juzgado les dé la razón finalmente, Garavilla deberá reponer a las trabajadoras a la situación anterior y devolver todas las prestaciones a la Seguridad Social cobradas hasta el momento por las empleadas.




















