
“Vai en contradicción co espíritu que defendemos de que Vilagarcía ten que abrirse ao mar. Non queremos máis barreiras”. Así de contundente se manifestaba el alcalde, Alberto Varela, sobre el proyecto del hotel en O Ramal, que la presidenta de la Autoridad Portuaria, Sagrario Franco, defendió ante la Xunta.
En el Concello todavía no se presentó una propuesta en firme para llevar a cabo esta infraestructura pero el alcalde ya adelanta que será el gobierno el que proponga a la rada otra opción.
Y es que los socialistas ya defendieron en campaña la necesidad de convertir este espacio en un punto de encuentro intergeneracional, de tal forma que la integración Puerto- Ciudad, de la que se lleva décadas hablando, tenga su epicentro en O Ramal.
Lo que proponen desde el ejecutivo es dividir la zona en tres áreas, una de las cuales se dedicaría a la contemplación; la central se utilizaría en verano para actuaciones y conciertos “efímeros” (sin necesidad de instalar más allá de unos enganches) y la otra parte sería para el recreo de personas y mascotas. Los perros podrían ir sueltos, cumpliendo así con una demanda vecinal.
Esta es la idea que Varela defenderá ante Franco a la que propondrá “un convenio u outra fórmula” para poder ponerla en práctica.
“Queremos convencer ao Porto para levar este proxecto ao Ramal”, explicó el alcalde. Alberto Varela es consciente de que Vilagarcía adolece de plazas hoteleras y apuesta por buscar una solución a este problema, pero no en O Ramal.
La zona en la que el Puerto pretende poner en marcha un hotel es la que se se sitúa entre el aparcamiento más próximo a la playa y la pasarela de cemento que conecta el Miguel Hernández con A Concha. Los planes de los socialistas para este punto pasan por incrementar el verde y prolongar el carril bici.
En cualquier caso, una y otra opción precisan de un acuerdo de ambas administraciones. En primer lugar, porque para poner en marcha un hotel el Puerto deberá desafectar la parcela, por lo que dejaría de regularse a través del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de la rada. Una vez realizado este trámite correspondería al Concello la calificación del suelo. La cesión de esta zona es también un paso imprescindible para cualquier proyecto urbanístico.
Por ello, ambas administraciones están condenadas a entenderse si quieren avanzar en la regeneración de O Ramal y su integración en la ciudad. Varela apuesta por un convenio o una fórmula similar. La primera medida es trasladar la actividad de almacenaje a otra zona.






















