El Céltiga logró un valioso empate en Porriño ante el Atios en un partido que se le puso muy cuesta arriba cuando en la última jugada de la primera parte el árbitro castigó con penalti una rigurosa acción que además le costó la segunda amarilla a Iago Martínez. Curiel marcó desde los once metros y puso el 1-0 tras un primer acto en el que el equipo de Ricardo Dios contuvo a su rival y tuvo alguna llegada a balón parado. Los visitantes no entendieron el criterio del árbitro con las tarjetas. En apenas 8 minutos Iago Martínez vio dos, la segunda por una mano que además fue castigada con pena máxima.
Pese el mazazo por partida doble justo antes del descanso, el Céltiga se sobrepuso y al inicio de la segunda Rubén aprovechó una indecisión entre Sombri y el meta Miguel para hacer el empate. Con diez y el Atios volcado, al Céltiga le tocó sufrir y resistir. El empuje local fue tremendo, pero la zaga y Juanjo estuvieron acertados. Este punto tiene mucho valor para el conjunto isleño tal y como se desarrollaron los acontecimientos en O Carballo y sirvió para premiar su esfuerzo ante las adversidades.






















