El Refugio cierra un año récord en abandonos propiciados por la falta de recursos y cambios de domicilio

El 2012 fue un año “difícil” para el Refugio, como declaró ayer su propia presidenta, Olga Costa. Y es que el número de abandonos alcanzó su máximo histórico en 12 años de vida, con 468 perros recogidos, de los cuales: 397 fueron entregados en adopción (102 se tramitaron por Internet), 53 tenían propietario (como reflejaba su microchip) y 18 fallecieron (seis adultos y 12 cachorros). La protectora también atendió ejemplares de otras especies pero en menor cantidad: 41 gatos (33 fueron adoptados y 8 fueron esterilizados y devueltos a la colonia callejera); cuatro pavos y otros tipo de aves; una marta; y seis conejillos de indias.
sobreesfuerzo
El porcentaje de animales a los que el Refugio ha encontrado un hogar es alto, sin embargo, Costa insistió en que fue un año “difícil” porque ha supuesto un gran esfuerzo económico y humano, superando, en muchos casos, sus posibilidades. “Son casi 500 perros, nunca habíamos llegado a esas cifras, ni tampoco de adopción, en lo que rozamos casi los 400 canes. También es cierto que se enviaron 59 a Holanda y otros 10 a Alemania”, explicó la presidenta.
Costa añadió que, sobre todo, repuntó el número de animales abandonados por enfermedad y por traslado domiciliario de sus propietarios. “Se rescataron a muchos maltrechos, de hecho, 18 murieron y a tres hubo que someterlos a carísimas operaciones quirúrgicas. Supongo que la crisis afecta en este sentido porque la subida del IVA ha subido el coste veterinario y mucha gente no puede o no quiere asumirlo y abandona al perro. También hubo más de gente que cambió de domicilio, yéndose a otra provincia o país y lo dejan; y de personas mayores que fallecen y sus herederos no se hacen responsables”, explicó.
dificultades económicas
El resultado es que el Refugio ha tenido que asumir importantes gastos para cubrir las desatenciones de estos dueños hacia sus perros, y ha cerrado el año en negativo, también por primera vez en su historia. Según la presidenta, también se incrementaron los gastos por el envío de canes a Holanda para aliviar la saturación de las instalaciones y finalmente la deuda asciende a 2.500 euros.
Para sanear sus cuentas, la protectora ha puesto en marcha diferentes iniciativas, como el seguro solidaria con una importante compañía que destina un porcentaje del dinero recaudado entre los clientes que lo suscriban a través de la asociación. También recogen donativos de un euro al mes, con una campaña denominada “Un café menos al mes”. Pero los abandonos continúan y ayer mismo tuvieron que buscar un hogar a seis perros recién nacidos abandonados en una bolsa cerrada en el monte de Galáns (Vilagarcía). Uno de ellos ya había fallecido.




















