
Un fallo eléctrico dejó sin alumbrado durante tres días a varias calles del entorno de la Praza de Galicia. Los vecinos de Alexandre Bóveda y Arzobispo Lago estuvieron sin este servicio desde el viernes y hasta ayer ya que en el Concello no había personal de guardia.
El fallo, que se detectó en el cuadro eléctrico al que están conectados estos viales, se detectó el viernes, pero no se pudo reparar hasta ayer porque no había turno de guardia, según indican desde Ravella.
Fueron los propios vecinos los que dieron la voz de alarma al detectar que en las calles no había luz.
Las causas de la avería no han trascendido aunque se espera que se solucione en las próximas horas.
Además de Arzobispo Lago y Alexandre Bóveda, se vio afectada por este problema un tramo de Vista Alegre, el más próximo al oficina de empleo.
Los afectados dieron muestra de su malestar por la “lentitud” con la que, dicen, se solucionó el problema, que mantuvo todo el fin de semana a oscuras el centro de Vilagarcía. El retraso se debió a la falta de turno de guardia.




















