
Lourdes Ucha fue una de las grandes triunfadoras de la noche electoral. Era la primera vez que la meañesa se presentaba como alcaldable y lo hacía ante la amenaza de un grupo de independientes que despuntó con fuerza y también ante la caída del PP en O Salnés. Aún así, los populares lograron conservar la mayoría absoluta en Meaño, con siete ediles. Fueron tres menos que los que logró Jorge Domínguez en 2011, pero suficientes para gobernar sin preocuparse por pactos de terceros.
La nueva opción política Meaño Independiente, de José Manuel Aspérez, entró en la Corporación como segunda fuerza, con cuatro ediles, desplazando al tercer lugar al PSOE de Icía García, que creció en votos pero que no logró superar, por poco, los dos concejales con los que ya contaban. El BNG sale de la Corporación y se convierte en última fuerza, superada también por Compromiso por Meaño, que tampoco logró representación.




















