
Alrededor de una semana. Es el plazo que ayer manejaba el Concello de Vilanova para la finalización de la obra de sustitución de la polémica cubierta de una nave del recinto del colegio de Tremoedo que terminó levantando ampollas entre la administración local y la autonómica por ver de quién era responsabilidad su ejecución.
El alcalde, Gonzalo Durán, visitó ayer el centro de enseñanza junto a la edil Nuria Morgade para comprobar el avance de los trabajos. Desde el gobierno local indicaron que actualmente se encuentra instalada en lo alto del edificio la estructura metálica que dará soporte a las planchas que constituirán el nuevo tejado. Se trata de piezas prefabricadas previamente tratadas que podrán ensamblarse en tiempo récord.
El estado de la obra dilata un poco las iniciales previsiones de conclusión de la misma, prevista inicialmente para el comienzo de las clases esta semana. No obstante, se confía que todo pueda acabarse hacia mediados de este mes.
Desde el gobierno local insisten en que la obra de la que se hicieron cargo “no es competencia municipal sino de la Consellería de Educación” por efectuarse en un recinto de enseñanza. Los desencuentros entre ambas instituciones llegaron en verano, cuando el Concello, atendiendo las peticiones de la asociación de padres de alumnos y del colegio, comenzó el derribo del tejado del edificio próximo, antiguo bloque de viviendas de maestros que ahora pueden destinarse a otros usos, como ampliar el espacio para la docencia.
El Concello asumió el desmantelamiento de la cubierta creyendo en un supuesto compromiso de la Xunta para que esta construyese un nuevo tejado, aunque Educación negó que este existiera. Durante unos meses el edificio estuvo sin tejado, hasta que, finalmente, el Concello decidió asumir el cierre para evitar el deterioro del inmueble. No obstante, se optó por derribar este edificio primero y sustituir la cubierta de un segundo bloque de antiguas viviendas de maestros, ampliando el proyecto, para habilitar una zona de patio.




















