El Concello de A Illa de Arousa deberá afrontar un segundo año sin orientador laboral, después de que la Xunta de Galicia suprimiera la concesión de este en 2012, un servicio que venía sufragando de manera continuada desde 2007.
El alcalde de la localidad isleña, Manuel Vázquez, explicaba en los últimos días que este año A Illa tampoco podrá contar con este orientador laboral, ya que las condiciones que exige la Xunta no han variado. La nueva política autonómica en esta materia establece que solo se concederá este programa a aquellos municipios que cuenten con más de 500 desempleados. A Illa, que se mantiene en niveles próximos a los 400 parados, no cumple, pues, uno de los nuevos requisitos básicos.
La negativa al orientador laboral fue duramente criticada por privar de un servicio de gran interés. El Concello intenta desde entonces ofrecer un servicio similar con recursos propios.
Desde distintos sectores también se han alzado voces que censuran que el listón para acceder a este servicio sea una cifra en concreto, esos 500 parados, y no un porcentaje de la población en edad de trabajar, ya que la medida podría perjudicar a localidades con menor población.
Mientras, el gobierno local de A Illa planta cara al problema del paro dentro de sus posibilidades con un nuevo respaldo al plan de estímulo al empleo, que bonificará a las empresas de la comarca que contraten a parados isleños. Este año, además, se creará una caja de liquidez para facilitar el crédito a las empresas.






















