Protección Civil de Caldas está inmersa en un proceso de crecimiento imparable. La entrada de nuevos efectivos da impulso a esta agrupación que siempre ha estado muy viva, pero que con la entrada de la nueva directiva, en abril de este año, está dando grandes pasos de cara a mejorar su funcionamiento y su formación. Justamente el pasado sábado se puso en marcha un curso de soporte vital básico y politrauma, ofrecido por el propio jefe de la agrupación, José Sieiro, y su compañero y profesor en la Facultad de Enfermería, Felipe Fernández. Ambos son instructores de reanimación y eligieron las instalaciones de la Casa Consistorial para mostrar a nueve voluntarios cómo actuar ante diferentes emergencias.
Sieiro agradeció la colaboración prestada por el Ayuntamiento que cedió el salón de plenos donde realizaron las prácticas con el material de que disponen. “Se trata de tener conocimientos básicos dentro de nuestras competencias, no somos la competencia de otros servicios de emergencias”.
En la instrucción también se ha enseñado a estos jóvenes a gestionar las llamadas de emergencias. Y es que, en ocasiones, las personas implicadas o testigo de una emergencia están nerviosas cuando dan la alerta y pueden ofrecer datos confusos que impiden una correcta atención en cuanto a los medios a enviar, su tipología, etc. Por tal motivo, es importante saber administrar y gestionar toda esa información para alertar a la central y poner todo en marcha, y en un tiempo récord. Y es que las situaciones de emergencia real están a la vuelta de la esquina y es fundamental estar totalmente preparados para atenderlas. Bien lo saben los asistentes del curso del sábado. Protección Civil recibía un aviso de que una mujer de unos 80 años de edad, que vive sola en un edificio de Souto María López no atendía a las llamadas de su familiares. Su avanzada edad les hacía temer por su integridad y contactaron con las emergencias. Así, dos de los alumnos salieron con el jefe a cubrir la intervención. En esta ocasión, realizaron labores de apoyo a los bomberos del Parque de O Salnés que tuvieron que acceder al interior del domicilio a través de una ventana abierta y con la escalera. Finalmente encontraron a la mujer, por lo que hubo un broche de oro feliz.




















