
La Patrulla fiscal Territorial de la Guardia Civil de Riveira asestó a primera hora de la mañana de este lunes un golpe al contrabando de tabaco, al incautarse sus efectivos de un total de 560 cajetillas de diferentes marcas. Al parecer, los agentes tuvieron conocimiento de que se estaba produciendo un movimiento importante en el consumo de este tipo de cigarrillos, por lo que tras diversas comprobaciones, montaron a las nueve de la mañana un control en las inmediaciones de la plaza de abastos de Palmeira, según algunos testigos.
Los guardias le dieron el alto a un vehículo Ford Kuga, conducido y ocupado únicamente por un vilagarciano de 51 años, que acababa de entrar en la zona y que comprobaron que iba cargado de tabaco para su distribución en varios locales y a particulares. Los agentes detectaron que el tabaco que transportaba en el maletero carecía de los precintos reglamentarios. Al automovilista, que cuenta con antecedentes por el mismo asunto, se le efectuó un acta de denuncia por una infracción a la vigente Ley de Represión del Contrabando, que establece que la multa que se le puede imponer es el triple del valor de la mercancía incautada, que se cifró por parte de la Benemérita en 2.470 euros.






















