Seguro que hay más información en la misma calle que la que pueda llegarle a los investigadores de la comisaría de Riveira en relación a las dos brutales agresiones con bate de béisbol a dos jóvenes de la ciudad, uno de los cuales sufrió múltiples lesiones, mientras que el otro está a la espera de ser operado en el Clínico de Santiago de una fractura en el pómulo. Es por ello que los efectivos de las unidades judiciales del Cuerpo Nacional de Policía destinados en la capital barbanzana estuvieron peinando las zonas en las que tuvieron lugar esos hechos tanto durante buena parte de la jornada de ayer y también del lunes. Uno de sus objetivos es la búsqueda de posibles testigos que pudieran ver a los agresores antes, durante y después de golpear a sus víctimas.
Según apuntó ayer alguna persona, parece que alguien pudo ver a unos de los dos principales sospechosos, en concreto, el muchacho menor de edad, junto a dos personas que llevaban sudaderas oscuras con capucha, que les tapaba la cabeza. Sin embargo, esa información le llegó sin que se sepa con certeza la fiabilidad de la fuente. Mientras tanto, los investigadores trabajan en la obtención de pruebas, para lo que siguen analizando las imágenes de los videos que les proporcionaron en establecimientos comerciales y de otro tipo que se encuentran ubicados en el lugar de los hechos, en sus inmediaciones e incluso en viales próximos por los que pudieron pasar los agresores y saber si en algún momento iban con la cabeza al descubierto para poder identificarlos o, al menos, aportar algo más de luz en las averiguaciones. Además, también parece que están a la espera de recibir nuevo material audiovisual de otros negocios.
Aunque por el momento no se descarta ninguna hipótesis, la falta de relación cercana entre los agresores y sus víctimas o entre estos dos últimos, que sólo tienen en común que tienen edades parecidas y que ambos destacan en la práctica deportiva, todo apunta a que la elección de estos últimos se produjo de forma aleatoria. Algunas fuentes insisten en señalar que los agresores se juntaron en el piso de uno de ellos y que después de consumir ciertas sustancias salieron a la calle con el bate de béisbol de uno de ellos para buscar objetivos a los que propinar una paliza. Tampoco descartan que pudiera tratarse de la consecuencia de un juego de roll, que estuvieron de moda hace meses en otras localidades del territorio nacional.






















