
Un atropello, tres menores fallecidos. Otro más, con resultado de muerte y con el conductor que dio positivo en la alcoholemia. Con esos dos casos trabajaron ayer alumnos del IES Faro das Lúas de Vilanova, que tuvieron que enfrentarse a ambos en la simulación de los respectivos juicios por homicidios imprudentes.
La finalidad, formar en seguridad vial a los adolescentes. Y la idea, del oficial de la Policía Local José Luis Maquieira, veterano en la divulgación a escolares del respeto a las normas viales.
“El objetivo no es que aprendan legislación, pero sí intentar que se conciencien y piensen por si mismos”, explica el agente. Así, los estudiantes se repartieron roles: Juez, fiscal, abogados defensores y acusación.
Si de entrada, poniéndose en la piel de los familiares que acaban de perder a un pariente por un accidente con negligencia “la mayoría decía que mataría al infractor”, una explicación más pormenorizada de los casos acaba en otra conclusión. “La cosa cambia cuando se les explica que esa persona, después de cuatro años, cuando llega a juicio, está rehabilitada, estudió, tiene trabajo y fundó una familia. Juzgar un caso así es muy duro”.
La empatía y el ponerse en lugar de los demás es una de las bazas que intenta introducir el oficial en sus charlas. Porque también siempre hay alguien en clase que ha perdido a un familiar en accidentes de tráfico, explica el oficial.
De esta forma, lo que pretende es que, en sesiones en las que se conecta con lo más emocional, se refuerce el aprendizaje y que sean los propios alumnos los que tomen conciencia de la importancia de ponerse un casco, abrocharse un cinturón y recordar al conductor que deje el móvil al volante.
Hoy estas clases diferentes volverán con más grupos al instituto vilanovés.




















