RIVEIRA-El acceso a un tramo de la peatonal se flexibilizará, pero se evitará que se generalice de atajo hacia Martín

La campaña de recogida de firmas iniciada el sábado por parte de comerciantes del tramo peatonal de la Rúa de Galicia situado entre las plazas de la iglesia y de Compostela, en Riveira, para rechazar el sistema de control de acceso a ese vial mediante lector de matrículas ya tuvo respuesta del Ejecutivo local. El alcalde, Manuel Ruiz, indicó ayer que su intención es que se flexibilice el paso de vehículos, pero no se generalizará para evitar el deterioro del nuevo pavimento que se instalará. Se trata de una actuación que empezó a ejecutarse el miércoles y que supondrá sustituir las losas de granito por adoquín de granito, más resistentes.
Esa mejora, tal y como ya anunció hace varios meses el Concello, se combinará con la instalación de un sistema de control de acceso mixto con semáforos y lector de matrículas que, según, el equipo de gobierno, facilitará el paso para los vehículos autorizados al no haber ningún obstáculo físico. Desde la Administración local añadieron que este último se encuentra en proceso de licitación y su funcionamiento dependerá en buena medida de la propuesta que presente la empresa adjudicataria. Ruiz precisó que se primará que los locales comerciales y residentes con plaza de garaje puedan acceder a la calle, pero insistió en que se buscará no caer en algo generalizado. Respecto a las familias que tengan varios coches para una o varias plazas podrán registrarlos todos, pero no los podrán dejar aparcados en la calle.
El alcalde indicó que habrá un horario de carga y descarga en el que estará abierto al paso de vehículos y agregó que para el transporte de mercancías y paquetes grandes se facilitará la entrada, al igual que para las personas con movilidad reducida que tengan necesidad de acceder a ese tramo se les buscará una solución adecuada. También tendrán acceso autorizado los vehículos de emergencias e, incluso, si un vecino tiene una urgencia también podrá entrar, para lo que debe informar de esa necesidad, incluso con posterioridad a la misma, y no será sancionado.
Desde el Concello de Riveira recordaron que el objetivo de estas medidas es poner freno al problema de al rotura continuada de las losas provocado por el acceso incontrolado de vehículos, sobre todo de los que buscan atajar hacia Romero Ortiz y Martín. El alcalde manifestó en algún momento que anteriormente había unos pivotes automáticos “que fueron boicoteados de forma sistemática”, y que tanto para reparar este mecanismo como las losas rotas o movidas fue preciso que trabajasen la brigada de Obras o una empresa, originando un gasto sobreañadido a las arcas municipales, al igual que lo suponían las indemnizaciones por peatones accidentados que reclamaron daños. Por su parte, varios comerciantes sugirieron que para evitar que ese vial se use como atajo se puede cortar la salida por la Praza de Compostela, y que sólo se pueda salir por el lugar por donde se entra.




















