
La crisis económica ha propiciado un incremento de la simulación de robos. Hechos constitutivos de un delito y que se refieren, en la mayoría de casos, a sustracciones en viviendas y en vehículos. De hecho, las aseguradoras están en alerta y son muchas las que contratan detectives privados ante cualquier sospecha. Este es el caso de un vilanovés que denunció que le habían desvalijado su turismo, llevándose las cuatro ruedas, los asientos, el equipo de música, etc. Sin embargo, la compañía solicitó los servicios de un investigador privado y, tras analizar su informe, acabó acusando al propietario de haberse auto robado y se negó a pagarle los costes reclamados.
Este hombre había acudido a la Oficina Municipal del Consumidor (OMIC) de Cambados para presentar una queja contra su compañía porque había asegurado su vehículo a todo riesgo. Sin embargo, las circunstancias cambiaron y ahora será un juez quien dilucide quién tiene la razón. No es el único caso del estilo registrado en la capital del albariño que ha salido a la luz. Cabe recordar que hace más de un año, un valenciano fue detenido y acusado de un delito de apropiación indebida de unos 15.000 euros y de otro de simulación de robo tras asegurar que unos desconocidos le habían pinchado la rueda y sustraído tal cantidad, recibida por un empresario local, que tenía en el maletero.
unas 200 reclamaciones
Las reclamaciones a las compañías de seguros en la OMIC se incrementaron significativamente el pasado año –con 9 quejas– y solían referirse a daños no cubiertos, como el del vilanovés. No obstante, un año más, las relativas a telefonía y por supuestos excesos en los recibos cobrados por el suministro eléctrico, acapararon la mayor parte de las 209 presentadas en la oficina, con 92 y 49 quejas, respectivamente. Las primeras tenían que ver, sobre todo, con presuntos cobros indebidos pues la mayoría de los usuarios reclamantes se quejaban de recibir facturas cuando ya se habían dado de baja en la compañía correspondiente o de recibir cargos que no se correspondían con el servicio prestado. También sucedía que las promociones de los productos de algunas compañías no se ajustaban a la calidad publicitada, según explicaban los clientes.
En el balance del pasado ejercicio también se da un ligero aumento de las reclamaciones a la banca y servicios financieros (20), seguramente relacionado con el caso de las participaciones preferentes; mientras que la incidencia es mínima en servicios postales (3), editoriales (2), reparación de automóviles (4), supermercados (3), compañías aéreas (3), venta a distancia (1) o alquiler de vivienda (1). En el apartado de productos se registraron cuatro denuncias contra comercios por deficiencias en el material suministrado: zapatería, agricultura, electrodomésticos y por un bolso.
serie histórica
El número de reclamaciones en 2012 se mantuvo en niveles de los años anteriores pero descendió notablemente, con respecto a 2009, cuando se batieron todos los récords con más de 600 reclamaciones, sobre todo, como consecuencia de la eliminación de la tarifa nocturna, informaron desde la OMIC.






















