
La Guardia Civil, la Policía Nacional, la Agencia Tributaria y la Policía Judiciaria de Portugal han dado oficialmente por desarticulada la llamada “Operación Espeto”, que durante este mes de mayo propició la detención de seis personas y la incautación de siete kilos de heroína, además de armas, efectivo y demás artículos.
Los cuerpos destacaban ayer que el golpe policial se realizó en una “comarca especialmente sensible en relación con el narcotráfico, lo que dificulta la labor de las unidades antidroga”. Señalaron, además, la “importancia de las detenciones” que “posibilitan la desarticulación de una organización criminal que venía operando de manera fulgurante”, trayendo droga de Holanda a Arousa, para su posterior distribución por toda Galicia, provincias limítrofes y Portugal. Hablan, además, de un “elevadísimo volumen de heroína”, por lo que esta acción policial ha sido de “especial importancia contra el narcotráfico gallego”.
El operativo fue dirigido por el Juzgado 3 de Cambados y por el fiscal Antidroga de Pontevedra y se precipitó a última hora del sábado 12, cuando un dispositivo policial conjunto permitió el arresto de dos personas, además de la aprehensión de los siete kilos de droga y otros veinte de sustancia de corte, que transportaban ocultos en un habitáculo del vehículo, supuestamente procedente de Holanda.
Armas
Durante los días siguientes, los agentes realizaron registros y el resto de detenciones, de forma escalonada, con entradas en diferentes zonas de la provincia de Pontevedra, encontrando otro kilo más de sustancia de corte en estas pesquisas.
También localizaron efectivo, útiles para la adulteración de la droga, así como un arma corta y otra larga, “lo que da idea de la peligrosidad de los miembros de la organización”, apuntan las fuentes oficiales.
Ocultación
Sobre el modo de transporte, el Ministerio de Interior señalaba ayer que se había empleado un “sofisticado sistema de ocultación”, tipo “caleta”, que hacía la presencia del material “prácticamente indetectable”.
Tras la puesta a disposición judicial de los detenidos, se dictó prisión preventiva para tres personas, quedando las otras en libertad con la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado.
Participaron en la operación unidades del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra; la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional de Pontevedra, así como la unidad operativa de Vigo de Vigilancia Aduanera y los agentes lusos.








