
La decana de los juzgados de Vilagarcía asegura que no le constan quejas por el mal uso de los calabozos del edificio judicial y que en cualquier caso los detenidos apenas pasan tiempo entre que salen de la Comisaría y pasan a declarar.
Una cuestión que niegan tajantemente desde el Sindicato Unificado de Policía, que denuncia que los detenidos han llegado a pasar hasta dos horas en los pasillos de los juzgados.
Una situación que ha dado lugar a todo tipo de encuentros desagradables, desde víctimas de violencia de género con sus maltratadores, hasta familiares de los detenidos que acuden al interior de las dependencias.
“Se dijo que se llamaría a la Comisaría cuando el detenido fuese a ser recibido por el juez, pero eso no se cumple en la práctica”, explican desde el SUP, que señala que “hemos llegado a estar hasta dos horas esperando y nunca menos de veinte minutos”.
Tiempo suficiente para que se produzca una desgracia como la que se produjo hace unos años en Cataluña, cuando un detenido se tiró por un rellano de las escaleras de los juzgados. El suceso acabó con la imputación de los mossos encargados de su custodia.
Por ello el SUP denuncia esta situación desde hace años, ya que considera que se trata de un riesgo tanto para las víctimas de los delitos como para los propios detenidos.
La decana, que lleva en el cargo desde octubre del año pasado, aseguró a este respecto que no tiene constancia de estas quejas. En cualquier caso, achaca al problema a un defecto estructural del edificio, ya que señala que los furgones no tienen acceso a los calabozos que por este motivo, y al no poder destinarse al fin para el cual se construyeron, las dependencias se utilizan como almacén de documentación y expedientes.
comisión de riesgos
El SUP se queja de que han sido varias las ocasiones en las que ha exigido medidas ante el decanato. También ante la Dirección General de Policía a la que volverán a plantearle este problema la próxima semana en una reunión de la Comisión de Riesgos Laborales.
No es el único asunto que se abordará, ya que el SUP también denuncia las deficiencias en el edificio de la Comisaría, donde hace meses se averió el sistema de regulación de la temperatura, de tal forma que en invierno hace el mismo frío dentro que fuera de las dependencias y en verano el calor se vuelve realmente insoportables.
A todo esto, hay que añadir la ausencia de agua caliente en duchas y baños, que afecta tanto a agentes como a los detenidos.
El SUP también reclama mejoras en el servicio de mantenimiento que está externalizado y aseguran que, desde hace meses, es “prácticamente nulo”.
Por otra parte, los agentes de la Comisaría vilagarciana están a la espera de que se nombre un nuevo inspector jefe.




















