
Una riveirense dejó perplejos en la tarde del martes a los numerosos transeúntes que pasaban por la Rúa Mariño de Rivera. No lo hizo tanto con los vecinos y comerciantes de esa zona, pues parece ser que lo que se ve en la imagen ya lo viene haciendo desde hace muchos años en que vive en un edificio de ese vial. La mujer salió por un ventanal y puso sus pies en el alféizar para limpiar la persiana y las ventanas de su tercer piso -el edifico tiene bajo, entresuelo y otras cuatro plantas-, pero lo hizo sin utilizar ningún tipo de medida de seguridad. La imagen tomada por un aficionado con su teléfono móvil empezó a circular por las redes sociales, así como por diferentes tipos de mensajería, logrando que se extendiera con gran rapidez de unas manos a otras.
Esta vecina demostró, una vez más, que no le tiembla el pulso al acometer esta labor, demostrando que es una auténtica artista. Parece que no es la única de su familia que ha demostrado tener un gran talento. Uno de sus hijos destaca en el ámbito musical, pero quienes lo conocen, que no son pocos, también lo ven como un auténtico showman. Sin embargo, el de ella entraña muchos riesgo, pues la pérdida del equilibrio en un espacio tan reducido puede provocar que se precipite y de con sus huesos en la vía pública, pudiendo suponer graves consecuencias para su vida.
Afortunadamente, no le ha pasado nada, pero alguien debía advertirla de los riesgos que puede suponer ponerse en esa situación. Hay quien dice que alguien la sujeta desde dentro pero, de todos modos, no parece que sea muy seguro hacer así esa limpieza, y que aunque nunca le pasó nada pero “tanto va el cántaro a la fuente que acaba rompiendo”. n






















