
Piscis y Ezequiel Rey cumplieron este fin de semana dos años en el Arosa. Un período brillante en la historia del club. Con ascenso a Tercera, consolidación en la categoría nacional situando al equipo séptimo la temporada pasada y teniéndolo quinto en la actual empatado a puntos con el cuarto. La afición que acide a A Lomba se ha acostumbrado a recibir alegrías en estos dos años. En forma de victorias, un total de 38 en 78 encuentros, por 22 empates y solo 18 derrotas.
El entrenador portonovés ha cambiado la tendencia de un club que salió de una etapa crítica gracias al rescate de Manolo Abalo. Piscis dio continuidad al trabajo realizado por Lino González y en tan solo 24 meses el primer equipo lucha por jugar por ascender a Segunda B 21 años después. “Deberíamos estar contentos e agradecidos” dice el presidente, “por todo o que se fixo estes dous anos. O obxectivo esta temporada é mellorar o sétimo posto do ano pasado e o estamos a cumprir”. Pese a las dificultades. El mal estado del terreno de juego o entrenar a medio campo durante la semana. Hándicaps que no tienen otros rivales. Pero Piscis mantiene un discurso de unión, de trabajo y de humildad. El mismo que trasmitió desde que llegó. “A xente debería apoiar como se fai noutros campos”. Lo dice Manolo Abalo, un poco harto de ciertas actitudes de aficionados en A Lomba en contra del equipo. “Piscis ten toda a razón, o equipo vai a estar onde a xente queira”. De momento es muy arriba. El cuerpo técnico está dispuesto a exprimir al máximo a los jugadores en estos últimos 14 partidos. Confían en ellos. Igual que la directiva. Están convencidos de que lo mejor de esta etapa aún está por llegar.




















