
El puente de Portela, cerrado al tráfico en el mes de octubre al detectarse un considerable hundimiento de su superficie, tendrá que construirse de nuevo, al concluir los informes técnicos que no se aconseja su reparación por motivos de seguridad.
El Concello de Ribadumia ha recibido ya el proyecto constructivo del nuevo viaducto, que une Barrantes con Sisán sobre el río Armenteira. El Ayuntamiento solicitó también los oportunos permisos para poder ejecutar la obra de recuperación de la estructura, al tiempo que se busca actualmente la vía de financiación que permitirá afrontar el coste de la obra, indicaron.
Desde el cierre del puente, el Concello encargó la realización de un estudio geotérmico que concluyó que era necesario construir un puente nuevo y no subsanar los desperfectos del antiguo. El proyecto recientemente concluido acaba de ser remitido a los diferentes organismos que tendrán que dar su visto bueno a la obra, como Costas del Estado, el Servizo de Conservación da Natureza y Augas de Galicia.
La solución técnica propuesta pasa por levantar un viaducto nuevo, cuyos estribos o apoyos se ubicarán fuera del cauce del río, para evitar la inestabilidad en la que se encuentra actualmente. El nuevo viaducto contará con una sección de 10,30 metros e incluirá barreras, arcenes, carriles de doble sentido y senda peatonal. El presupuesto de obra asciende a 239.062 euros.
Hasta la apertura del nuevo puente, el Concello de Ribadumia propone como alternativa de circulación el lugar de Muíños Novos. Aunque supone dar un pequeño rodeo con respecto al puente del Portela, la administración local prima la seguridad de los conductores y de los peatones.
Por todo ello, el Ayuntamiento confía en que todos los vecinos usuarios de la infraestructura “teñan a máxima comprensión con esta situación”, concluyeron ayer desde la administración ribadumiense.






















