
Al cuarto día de búsqueda del joven pescador desaparecido en el naufragio del barco “Sefi G”, Jacobo Hernández Rego, se pudieron sumar de manera efectiva los buzos del Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas
(GEAS) de la Guardia Civil y de la Base Estratégica de Coordinación (BEC) de A Coruña de Salvamento Marítimo. Ya lo intentaron a primera hora de la mañana del martes, pero las adversas condiciones del mar lo impidieron. Debido a que ayer la situación era ligeramente mejor, se sumergieron en las aguas donde el superviviente aseguró que se registró el golpe de mar, a la altura del islote Insuabela, pero también en otros lugares de los alrededores, aunque el resultado del rastreo resultó infructuoso.
Mientras la madre de Jacobo y su pareja aguardan novedades en la cofradía de Aguiño, al igual que hace el superviviente del naufragio, Juan José Bermúdez “Pateño” en la casa de sus suegros, la embarcación Salvamar Sargadelos, patroneada por Gonzalo González, salió a primera hora de la mañana de ayer a retomar el operativo de búsqueda, al que también se sumaron en horario matinal los helicópteros Pesca I y Helimer 209, que volvieron a rastrear con sus infrarrojos un área muy amplio tanto en el interior como exterior de la ría arousana. También acudió la lancha tipo zódiac “Marte” de la Cruz Roja de Riveira, que trasladó a cuatro voluntarios de Protección Civil para que peinasen las zonas este y oeste de la isla de Sálvora. Por la tarde, los medios aéreos fueron sustituidos por el Helimer 215, mientras que las embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Cruz Roja estuvieron de apoyo a los buzos. Del mismo modo, Protección Civil de O Cambados y O Grove también rastrearon el litoral siguiendo las indicaciones de los simuladores de corrientes de Salvamento Marítimo y la Xunta, que sitúan al desaparecido en ese entorno.
CUATRO INMERSIONES
Estos profesionales realizaron un total de cuatro inmersiones de una hora de duración cada una en otras tantas zonas y en profundidades que oscilaron entre los 10 y 20 metros, en donde la visibilidad era algo mejor que en la zona más próxima a la superficie, en donde estaba bastante turbia. Pese a que las condiciones aparentemente eran mejores, en algunas zonas había correntadas que les impidieron avanzar en las labores de rastreo.
La primera de las realizadas por una pareja de buzos de Salvamento Marítimo fue en el entorno del islote Insuabela y en dirección al oeste de la isla Vionta hasta que agotaron las botellas. Nada más rematar estos submarinistas, entraron en el agua dos compañeros que aguardaban en la “Salvamar Sargadelos”, que rastrearon desde A Sereisiña -donde se sospecha que verdaderamente estaban faenando los pescadores en el momento del golpe de mar- y el faro de O Serriño, hacia donde el superviviente indicó que salió despedido Jacobo Hernández al recibir un “trallazo” que provocó que se le escapase de las manos.
Los buzos de los GEAS, que tenían como embarcación de apoyo la lancha “Marte” de la Cruz Roja, realizaron su primera inmersión en la cara norte de Vionta partiendo desde el islote Pedra Vella, que aproximadamente se encuentra a medio camino entre Insuabela y Vionta. Sus compañeros buzos entraron en el agua poco antes de las tres de la tarde en la zona donde se encuentra hundido el “Sefi G”, al este de Vionta, para comprobar que no se encontraba dentro, y luego siguieron inspeccionando la zona nordeste de esa misma isla. La previsión que manejan estos equipos es volver a rastrear hoy esos mismos lugares, pero no descartan ampliar el radio de rastreo a otras zonas.




















